El deporte santiagueño atraviesa horas de profundo dolor tras confirmarse el fallecimiento de Roberto Villalba, un verdadero emblema del boxeo local y figura histórica por haber sido el único representante de la provincia en unos Juegos Olímpicos.
Villalba tenía 65 años y murió este sábado luego de luchar contra una dura enfermedad. Su partida genera una enorme conmoción no solo en el ambiente deportivo, sino también en toda la comunidad que lo reconocía como un ejemplo de esfuerzo, humildad y superación.
El momento más destacado de su carrera llegó en 1984, cuando representó a la Argentina en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, llevando el nombre de Santiago del Estero a la máxima cita del deporte mundial. Ese logro lo convirtió en un orgullo provincial y en una referencia obligada para el boxeo santiagueño.
Más allá de sus logros dentro del ring, Villalba supo construir un legado aún más valioso fuera de él, siendo inspiración para generaciones de jóvenes deportistas que encontraron en su historia un camino a seguir.
Hoy, el deporte santiagueño despide a uno de sus máximos exponentes. Su figura quedará grabada en la memoria colectiva como la de un verdadero luchador, dentro y fuera del cuadrilátero, y como un embajador que llevó con honor los colores de su provincia.
