Cuna de poetas, cantores… y pozos: la obra interminable que tiene hartos a vecinos del centro de La Banda
Desde septiembre de 2025, una obra cloacal mantiene destruida la calle Chacabuco, entre Sarmiento y Rivadavia, en pleno centro de La Banda. Vecinos y comerciantes denuncian polvo, caos vehicular y falta de respuestas de Aguas de Santiago y el Municipio.

Lo que empezó a mediados de 2024 como un simple bache, terminó convirtiendose en una obra que inhabilitó media calzada de toda la calle céntrica en La Banda, afectando a decenas de familias y comerciantes de la zona.

Entre pozos, tierra y reclamos que nadie responde, la obra sobre calle Chacabuco, entre Sarmiento y Rivadavia, está cerca de cumplir otro “aniversario” que ningún vecino quiere celebrar. A metros de la Municipalidad de La Banda, una de las cuadras más transitadas del centro continúa rota desde septiembre de 2025 por trabajos vinculados a la reparación de la cloaca madre de Aguas de Santiago.

Desde Info del Estero recorrimos la zona y hablamos con vecinos y comerciantes que, cansados de convivir con el polvo, el ruido y los problemas de circulación, aseguran que la situación ya se volvió insostenible.

Uno de ellos fue Eduardo Moukarzel, integrante de una conocida familia comerciante de la ciudad, quien relató el desgaste que atraviesan desde hace más de un año.

“Primero rompieron en la esquina, en 2024, después el medio de la calle, y luego descubrieron que toda la cloaca estaba destruida. Así terminaron rompiendo toda la cuadra”, explicó.

Según detalló, el problema comenzó como una intervención puntual, pero con el paso de los meses la obra fue creciendo sin una solución definitiva. Mientras tanto, la calle quedó prácticamente convertida en un camino de tierra en pleno centro bandeño.

En el Google Street view del 2024 se ve el tramo en donde comenzó la obra que hasta mayo de 2026 sigue sin resolverse.

La situación se agrava porque por esa arteria circulan colectivos, autos particulares y gran parte del tránsito que conecta hacia la zona norte y noreste de la ciudad. Con el paso constante de vehículos, el terreno empezó a deteriorarse todavía más.

“El polvillo afecta a más de 50 familias que vivimos en esta cuadra. Hay tierra todo el tiempo, ruido y además muchas veces no se puede circular”, señaló Moukarzel.

Los vecinos aseguran que presentaron notas formales ante la Municipalidad para exigir respuestas. Sin embargo, afirman que la única medida tomada fue colocar un vallado que duró apenas unos días.

Ese cierre complicó todavía más la vida cotidiana de quienes viven allí, ya que obligaba a realizar grandes desvíos y dejaba prácticamente incomunicados a algunos domicilios y comercios. Finalmente, el vallado fue retirado, pero la obra quedó prácticamente en el mismo estado.

“Trabajan a paso de hormiga. La obra nunca avanzó realmente”, resumieron los frentistas.

En la esquina afectada funcionan además dos comercios pertenecientes a la familia Moukarzel: una tómbola y un local de ropa, ambos golpeados por la caída de circulación y las dificultades de acceso.

Mientras tanto, entre el municipio y Aguas de Santiago (según denuncian los vecinos) las responsabilidades se diluyen y “se pasan la pelota” sin que aparezca una solución concreta.

Y así, a una cuadra del edificio municipal, la postal del centro bandeño sigue siendo la misma desde hace un año y medio: pozos, tierra, tránsito complicado y vecinos agotados de esperar.

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