Día de la Virgen de Luján: recordamos a la patrona de Argentina y su lazo único con Sumampa
Pope Francis holds flowers as he arrives for his weekly general audience in St Peter's Square at the Vatican on May 8, 2013 . AFP PHOTO / FILIPPO MONTEFORTE

Cada 8 de mayo, miles de argentinos celebran el día de la Virgen de Luján, una de las advocaciones marianas más importantes del país y símbolo de fe, identidad y tradición popular. Su historia guarda un vínculo profundo con Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa, patrona de Santiago del Estero.

La devoción a la Virgen de Luján nació en el siglo XVII, cuando una pequeña imagen de la Inmaculada Concepción llegó desde Brasil con destino a Santiago del Estero. Según la tradición, el pedido había sido realizado por un hacendado portugués radicado en la región santiagueña, quien deseaba levantar una capilla en honor a la Virgen.

La carreta que transportaba la imagen atravesó caminos de lo que hoy es la provincia de Buenos Aires hasta detenerse misteriosamente en una estancia cercana al río Luján. Los relatos históricos y religiosos cuentan que los bueyes no pudieron avanzar hasta que bajaron una de las imágenes que transportaban. Para los creyentes, aquello fue interpretado como una señal divina: la Virgen quería quedarse allí.

Ese episodio marcó el nacimiento de una de las mayores devociones marianas de Argentina. Con el paso de los años, la pequeña imagen se convirtió en símbolo espiritual del país y fue proclamada oficialmente patrona de la República Argentina en 1930 por el papa Pío XI.

Pero detrás de la historia de Luján existe un detalle que une para siempre a esa advocación con Santiago del Estero. La imagen originalmente viajaba hacia tierras santiagueñas, donde ya existía una fuerte tradición de fe mariana representada por la Virgen de Sumampa.

Santuario Histórico Nacional de Sumampa Viejo es uno de los centros religiosos más antiguos del país. Allí se venera desde fines del siglo XVI a Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa, cuya llegada también estuvo rodeada de relatos de fe y protección espiritual para los pueblos originarios y las comunidades criollas de la región.

Con el tiempo, ambas advocaciones quedaron unidas por una coincidencia histórica extraordinaria: mientras la Virgen de Luján se transformó en el corazón espiritual de la Argentina, su historia comenzó precisamente en un viaje cuyo destino final era Santiago del Estero.

Festividad en La Abrita

La devoción también se vive con fuerza en distintos pueblos santiagueños. En La Abrita, las celebraciones en honor a la Virgen de Luján convocan cada año a numerosos fieles. Según relataron los organizadores, la peregrinación se realiza desde 2012 y la imagen llegó desde Buenos Aires.

Las actividades comenzaron en las primeras horas de este viernes con un desayuno comunitario y un almuerzo criollo con locro compartido entre los presentes. Por la tarde, a las 18, está prevista la tradicional peregrinación desde Árraga hasta La Abrita, donde luego se celebrará la santa misa presidida por el Mario Tenti.

La jornada continuará con vivas en honor a la Virgen y presentaciones de academias de danza folklórica, en una manifestación de fe popular que mezcla religiosidad, cultura y encuentro comunitario.

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