Este viernes en la mañana de info dialogamos con Mario Díaz, delegado gremial de la planta textil Coteminas, quien detalló la angustiante situación que atraviesan los trabajadores tras una nueva reducción de la jornada laboral que impacta en más del 30% de sus salarios, denunciando además maltratos por parte de la gerencia y una serie de incumplimientos en los acuerdos nacionales que ya están en manos de la Secretaría de Trabajo.
La crisis en la fábrica textil Coteminas ha escalado a un punto crítico tras la decisión empresarial de quitar un nuevo día de trabajo a la semana, fundamentada en la fuerte caída de las ventas internas y la competencia de productos importados.
Mario Díaz explicó que la planta, que ya venía funcionando de manera dividida con esquemas de cinco días, ahora ha reducido las jornadas a solo tres o cuatro días según el sector, lo que representa un golpe demoledor para el bolsillo de los empleados que producen toallas, toallones y repasadores. Ante este escenario de incertidumbre, muchos trabajadores han manifestado incluso el deseo de ser desvinculados para cobrar sus indemnizaciones y buscar otro futuro, pero la empresa alega falta de fondos y viene pagando salidas anteriores en cuotas de hasta un año de duración, con retrasos constantes en los pagos.
El representante gremial apuntó directamente contra el gerente de producción, Marcos Binicio, a quien calificó de soberbio y falto de respeto hacia las necesidades de la gente, señalando que su actitud genera un clima hostil dentro de la fábrica, especialmente cuando se exige rendimiento a personal que ha visto su sueldo drásticamente recortado. Asimismo, denunció que Coteminas incumple sistemáticamente los acuerdos nacionales al realizar descuentos indebidos sobre los conceptos no remunerativos, pagando apenas un porcentaje de lo que dicta la ley. Ante la Secretaría de Trabajo, se han reflotado denuncias por días caídos y presentaron actas como prueba, exigiendo un dictamen inmediato que ponga fin a estos atropellos.
Mientras los compradores fuertes se retiran del mercado por la situación económica del país, los trabajadores piden a la presidenta de la compañía, Teresa Lencina, una reflexión profunda sobre la política de comunicación y el respeto hacia una fuerza laboral que hoy sufre las consecuencias de una gestión que solo comparte las pérdidas.
