La comunidad científica internacional ha encendido las alarmas ante la posible formación de un fenómeno meteorológico extremo. Según informes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de EE. UU. y el Centro Europeo de Pronósticos (ECMWF), existe una probabilidad creciente de que se desarrolle un “Super El Niño” durante el segundo semestre de 2026, lo que podría alterar drásticamente los regímenes de lluvia y temperatura en América del Sur.
Para que un evento sea catalogado como “Super Niño”, la temperatura del Océano Pacífico central debe superar los 2°C por encima del promedio. Actualmente, las probabilidades de que esto ocurra rondan el 25%, con modelos europeos que incluso arriesgan anomalías de hasta 3,3°C hacia el mes de septiembre.

Impactos históricos y riesgos globales
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) recuerda que los antecedentes de este fenómeno (1982-83, 1997-98 y 2015-16) fueron devastadores. El evento de finales de los 90, por ejemplo, causó pérdidas globales por más de USD 30.000 millones. Para Sudamérica, estos episodios suelen traducirse en lluvias torrenciales e inundaciones en las costas y zonas bajas, mientras que el interior del continente puede sufrir sequías persistentes.
La mirada local: ¿Qué pasará en Argentina?
A pesar de la contundencia de los modelos internacionales, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) ha pedido cautela en el análisis para nuestro país. Según el último reporte local, si bien la tendencia hacia “El Niño” es real, todavía es prematuro confirmar que será un evento extremo en nuestro territorio.
Puntos clave del informe local:
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Invierno normal: Se espera que la primera parte de la campaña triguera transcurra con lluvias dentro de los parámetros normales.
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El factor Atlántico: A diferencia de otros años, se prevé un enfriamiento de las aguas del Atlántico frente a Sudamérica, lo que podría limitar el ingreso de humedad extra hacia el interior del país, actuando como un “freno” a los excesos hídricos.
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Plazos: El mayor impacto de este fenómeno en Argentina se daría recién entre octubre de 2026 y marzo de 2027.

Actualmente, los suelos llegan al otoño con buenas reservas de humedad gracias a las intensas lluvias registradas en marzo y abril pasados. No obstante, las autoridades recomiendan mantener una vigilancia activa sobre los boletines oficiales para adaptar las políticas de gestión de riesgos ante cualquier cambio en la intensidad del fenómeno.
