El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reveló la curiosa broma que le hizo a Donald Trump durante una reunión política en Estados Unidos, en la previa del Mundial 2026 que organizarán en conjunto Estados Unidos, México y Canadá. Además, cuestionó los elevados precios de las entradas y se sumó a las críticas que rodean a la próxima Copa del Mundo.
En medio de una reunión por cuestiones diplomáticas y económicas, Lula sorprendió al contar el intercambio futbolero que mantuvo con Trump pensando en el Mundial 2026. El mandatario brasileño le pidió entre risas al presidente estadounidense que no les impida el ingreso a los futbolistas de su país.
“No canceles las visas de los jugadores brasileños. Por favor, no hagas eso, porque venimos aquí a ganar el Mundial”, contó Lula sobre la frase que le lanzó a Trump durante el encuentro.
El mandatario brasileño también reveló cómo reaccionó el líder norteamericano, “Se rió porque ahora va a reírse todo el tiempo. Aprendió que reír es muy bueno”, expresó en tono distendido.
Más allá de la broma, Lula aprovechó para cuestionar el costo de las entradas para la Copa del Mundo y dejó en claro su desacuerdo con los valores que se manejan en Estados Unidos, “No conocía la cifra. Me alegra poder estar ahí, pero ni yo pagaría ese precio por ver a la selección”, afirmó.
Por su parte, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió la política de precios implementada para el Mundial 2026 y aseguró que los valores están en línea con el mercado deportivo estadounidense.
“En EE.UU. no se puede ir a ver un partido universitario, por no hablar de uno profesional, por menos de 300 dólares. Y esto es el Mundial”, sostuvo el dirigente durante una conferencia en Beverly Hills.
Infantino también remarcó que gran parte de los ingresos generados por el torneo serán destinados al desarrollo del fútbol en distintas partes del mundo y aclaró que los precios exorbitantes viralizados en redes corresponden a plataformas de reventa y no al valor oficial de las entradas.
Incluso, en tono irónico, agregó, “Si alguien compra una entrada para la final por 2 millones de dólares, yo mismo le llevaré un perrito caliente y una Coca-Cola para asegurarme de que disfrute una experiencia fantástica”.

