Tras más de 60 años, Cabot cierra sus puertas y despide a 150 trabajadores
La ciudad de Campana enfrenta un duro golpe a su estructura productiva tras confirmarse el cese de actividad de la planta industrial que operaba desde 1962. La decisión pone fin a 64 años de historia manufacturera y deja un centenar y medio de desempleados.

La empresa Cabot anunció el cierre definitivo de su unidad de manufactura en la localidad de Campana. Inaugurada hace más de 60 años, esta planta no solo fue la primera de la compañía en toda Latinoamérica, sino que se consolidó como un eslabón fundamental en la cadena de valor automotriz y del caucho.

Especializada en la producción de negro de humo —insumo crítico para la fabricación de neumáticos y diversos productos de caucho—, la planta llegó a alcanzar una capacidad operativa de 85.000 toneladas anuales. Durante décadas, su presencia fue sinónimo de estabilidad y crecimiento para el motor industrial de la zona norte de la provincia.

Incertidumbre laboral y social

El cese de actividades afecta de manera directa a 150 trabajadores, quienes fueron notificados de la desvinculación. Actualmente, se llevan adelante conversaciones entre los directivos de la firma y los representantes gremiales para definir las condiciones de salida, aunque el futuro laboral de los operarios sigue siendo incierto.

La empresa mantuvo durante años una estrecha relación con las instituciones de Campana y su cierre representa el fin de una era para una de las fábricas más representativas y antiguas de la ciudad.

Además, existe preocupación por cómo este cierre afectará al resto del entramado productivo y a los proveedores locales que dependían de la operatividad de la planta.

Hasta el momento, no se han brindado precisiones sobre el cronograma de desmantelamiento de las instalaciones ni sobre el destino final del predio que ocupó la compañía desde mediados del siglo pasado.

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