Con un triduo y la misa central se celebrará la fiesta anual en honor a Nuestra Señora de la Dulce Espera en la parroquia Cristo Rey.
Con el lema “María de la esperanza enséñanos a confiar sin miedo”, el martes 12 -a las 19.30 horas- dará inicio el Triduo. En la ocasión se reflexionará en torno a “María, mujer de la espera confiada”.
El miércoles 13 el tema será “María, madre que acompaña” y el jueves 14, en el cierre del triduo se meditará sobre “María, esperanza que da vida”.
El viernes 15, celebración central en honor a María de la Dulce Espera, el padre Gastón Cuello presidirá la santa misa a las 20 horas.
Como cada mes, se impartirá la bendición a las embarazadas, a los bebés nacidos en el último mes, y a las parejas que piden por la llegada de un hijo.
Devoción
La devoción a la Virgen de la Dulce Espera es una manifestación del amor popular hacia María en su etapa más humana: su maternidad.
En la Argentina esta devoción llega a través del matrimonio Strega en oportunidad de encontrarse de viaje por España, específicamente en Compostela, se refugian durante una tormenta de lluvia y viento en la Catedral de Santiago. Bajan a la cripta y se encuentran con la imagen de piedra de María embarazada. Allí comienzan a rezar con amor y fe, por la hija de ellos que no podía quedar embarazada.
Tiempo después la hija pudo tener dos hijos. Ante ello, se comprometieron a traer la imagen y su réplica fue entronizada, con la debida aprobación eclesiástica, en la parroquia Inmaculada Concepción de Devoto (Buenos Aires), el 15 de mayo del año 1980.
