Pequeños comerciantes y emprendedores de Santiago del Estero denunciaron en las últimas semanas una nueva modalidad de estafa que ya provocó pérdidas millonarias, principalmente en negocios dedicados a la venta de bebidas y mercaderías.
Las presentaciones fueron realizadas ante áreas de Delitos Económicos y apuntan a personas que actúan como supuestos “intermediarios” entre proveedores y comerciantes.
Según explicaron los damnificados, los estafadores se contactan a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería ofreciendo productos a precios accesibles y con entrega incluida. Para generar confianza, aseguran trabajar con distribuidoras o proveedores reconocidos.
La maniobra consiste en que el intermediario realiza el pedido real al proveedor, quien efectivamente envía la mercadería al comercio. Cuando el cargamento llega, el supuesto intermediario cobra el dinero de la operación —muchas veces mediante transferencia bancaria— y luego desaparece.
El problema se descubre horas o días después, cuando el proveedor verdadero reclama el pago de la mercadería, ya que nunca recibió el dinero de la venta. De esta manera, el comerciante termina pagando dos veces o perdiendo importantes sumas de dinero.
Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que las víctimas más frecuentes son pequeños emprendedores y comerciantes barriales, quienes suelen confiar en ofertas publicadas en redes sociales o en contactos que aparentan ser distribuidores legítimos.
Las pérdidas denunciadas oscilan entre uno y dos millones de pesos, aunque no descartan que existan más casos sin denunciar.
Ante el crecimiento de esta modalidad, recomendaron verificar la identidad de los vendedores, exigir comprobantes oficiales, corroborar directamente con los proveedores y evitar realizar pagos a cuentas personales sin antes confirmar la autenticidad de la operación.
