Una grave balacera sacudió el fin de semana al paraje La Pradera 25, en el departamento Juan Felipe Ibarra, donde policías que cumplían una consigna de seguridad fueron atacados a tiros en el marco de un conflicto judicial por un campo sembrado con soja.
El establecimiento, de aproximadamente 1.000 hectáreas y ubicado a unos 40 kilómetros de Añatuya, es objeto de una disputa entre dos grupos empresarios que litigan por la propiedad del predio. Ante la tensión existente, la Justicia había ordenado el desalojo de ambas partes y dispuesto custodia policial permanente.
De acuerdo con la información reunida en la investigación, los uniformados se encontraban apostados en el acceso al campo cuando una camioneta Ford Ranger llegó al lugar. Desde el vehículo, al menos dos personas efectuaron varios disparos con una escopeta.
Los impactos alcanzaron una vivienda y una garita, mientras los efectivos se arrojaron al suelo para protegerse. Pese a la violencia del ataque, no se registraron heridos. Los agresores escaparon y son intensamente buscados.
La causa quedó a cargo del fiscal Nicolás Heredia, quien ordenó peritajes en la zona y el secuestro de proyectiles. Además, los investigadores habrían logrado identificar la patente de la camioneta utilizada en el ataque.
La principal hipótesis apunta a que el atentado estaría relacionado con la disputa por la cosecha de soja, cuyo valor económico es millonario. Cada tonelada ronda los $450.000 y el campo podría producir entre tres y cuatro toneladas por hectárea.
Mientras continúa la investigación, la Justicia analiza alternativas para preservar la producción, entre ellas la posibilidad de que la cosecha sea levantada y almacenada bajo custodia judicial hasta que se resuelva definitivamente quién es el legítimo propietario del predio.
