Retrocede el consumo de asado y mate, mientras el vino se refugia en opciones baratas
Según datos del consumo del primer trimestre, la yerba mate y la carne vacuna muestran caídas interanuales. El vino, por su parte, logra mantener la demanda en alternativas más económicas como el Tetra Brik.

El inicio de 2026 marca un punto de inflexión para los consumos que son parte de la identidad nacional. Según datos del primer trimestre, la yerba mate y la carne vacuna sufrieron caídas interanuales en el mercado interno, mientras que el vino logra mantener su demanda, gracias a las opciones económicas.

El consumo de yerba mate, un hábito que atraviesa todas las clases sociales y regiones, mostró una señal de alerta entre enero y marzo de 2026. Los despachos hacia el mercado interno sumaron 64.970.974 kilogramos, lo que representa una baja del 2,1% respecto al mismo periodo de 2025.

PMientras el consumo caía, la cosecha de hoja verde creció con fuerza, alcanzando los 80,8 millones de kilogramos (frente a los 65 millones del año anterior). Aún así, el excedente de oferta no logró frenar el retroceso, evidenciando que el problema reside en una demanda debilitada por la presión sobre los ingresos.

El asado: el gran ausente en las mesas

La carne vacuna registró el derrumbe más profundo del trimestre, afectada por una combinación de factores climáticos y un fuerte aumento en los mostradores. El consumo interno cayó un 10% interanual, con 56.665 toneladas menos que en el primer trimestre de 2025.

Con “precios por las nubes”, el asado lideró las subas con un incremento del 68,9% anual. Otros cortes como la paleta y el cuadril también superaron el 64% de aumento.

En paralelo, la faena cayó un 7,6% debido a las secuelas de sequías e inundaciones pasadas, mientras que las exportaciones crecieron un 11,4%, quitándole disponibilidad al mercado local.

El consumo per cápita anualizado descendió a mínimos históricos, con 47,3 kilogramos, que representa un 3,7% menos que en marzo del año pasado.

La demanda del vino se refugia en el Tetra Brik

A diferencia de los otros dos pilares, el sector vitivinícola logró un respiro con una recuperación del 1,5% en el trimestre. Sin embargo, el análisis del consumo revela una fuerte migración hacia lo económico, como el vino sin mención varietal que concentró casi el 73% del volumen total, subiendo un 5,8%.

En contrapartida, los varietales de mayor precio cayeron un 10%. Por su parte, el despacho de Tetra Brik avanzó un 4,8%, mientras que formatos como la damajuana (-27,9%) y el bag in box (-42,2%) se desplomaron.

Las estadísticas de este trimestre exceden lo estrictamente comercial. El retroceso simultáneo del asado y el mate, sumado a la elección de vinos más baratos, dice mucho de los hábitos de consumo y su adaptación a la crisis económica.

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