El ex presidente Alberto Fernández volvió a expresarse públicamente con fuertes cuestionamientos hacia la administración de Javier Milei y dejó una frase que rápidamente generó repercusión en el ámbito político: “Votaron a su verdugo”.
En su análisis, Fernández sostuvo que el actual plan económico estaría provocando un profundo deterioro en la actividad productiva y en el mercado laboral. Según afirmó, la estabilidad que exhibe el Gobierno se estaría alcanzando a costa de la recesión, la paralización de la industria y la pérdida de puestos de trabajo.
El ex mandatario reconoció que durante su gestión la inflación representó uno de los principales problemas del país, aunque aseguró que siempre se priorizó la defensa del salario y la continuidad de las negociaciones paritarias. En ese sentido, remarcó que dejó el poder con uno de los índices de desempleo más bajos desde el retorno de la democracia.
Fernández también advirtió sobre el cierre de unas 30.000 empresas en el último período, la gran mayoría de ellas pequeñas y medianas firmas de menos de diez empleados, a las que consideró fundamentales para sostener el consumo interno y el empleo formal.
