La clasificación a la final del Torneo Apertura dejó una gran alegría en River, pero también varias preocupaciones para Eduardo Coudet. El triunfo frente a Rosario Central vino acompañado de lesiones y molestias físicas que podrían obligar al entrenador a rearmar parte del equipo para el encuentro decisivo.
La situación más delicada es la de Sebastián Driussi, quien debió abandonar el partido entre lágrimas tras una dura acción en el primer tiempo. El delantero sufrió un esguince del ligamento colateral medial derecho y quedó descartado para la final.
Otro que presenta el mismo diagnóstico es Aníbal Moreno. El mediocampista sintió una molestia en una acción del complemento, pidió el cambio y dejó el campo con visibles gestos de dolor. Los estudios confirmaron la lesión y tampoco podrá estar presente en el partido decisivo.
Por su parte, Gonzalo Montiel volvió a sufrir complicaciones físicas. Luego de llegar exigido a la semifinal, el lateral disputó apenas un tiempo y fue reemplazado en el entretiempo. Los estudios determinaron un desgarro en el cuádriceps izquierdo y su presencia quedó prácticamente descartada.
El caso de Marcos Acuña genera algo más de optimismo. El lateral continúa arrastrando una sobrecarga muscular y fue utilizado apenas unos minutos frente a Rosario Central. A diferencia de sus compañeros, llegaría con posibilidades de recuperarse y estar disponible para la final.
Las molestias físicas aparecen en un momento cargado para River. El equipo acumuló una importante seguidilla de partidos durante las últimas semanas y el desgaste comenzó a pasar factura justo en la recta decisiva de la temporada.
Ahora, Coudet deberá esperar la evolución de sus futbolistas mientras prepara la final del próximo domingo y también piensa en los compromisos que se vienen por la Copa Sudamericana.
