Boca afrontará un partido determinante frente a Cruzeiro por la Copa Libertadores y lo hará con varias ausencias importantes que generan preocupación en el cuerpo técnico. Entre lesiones, suspensiones y futbolistas que aún no logran recuperarse, Claudio Úbeda deberá rearmar piezas para un encuentro que puede marcar el rumbo del semestre.
Una de las bajas más sensibles es la de Adam Bareiro. El delantero paraguayo, que había ganado protagonismo en el ataque, sufrió dos desgarros y quedó descartado. Su ausencia obliga a modificar el frente ofensivo y la principal alternativa para acompañar a Miguel Merentiel sería Ángel Romero.
En la mitad de la cancha, Boca también sufrirá una ausencia de peso: Santiago Ascacibar no podrá estar por suspensión tras haber sido expulsado frente a Barcelona de Ecuador. Ante esa situación, Tomás Belmonte aparece como principal candidato para ocupar ese lugar junto a Leandro Paredes y Milton Delgado.
Otro de los problemas pasa por el arco. Agustín Marchesin continúa recuperándose de la rotura de ligamentos sufrida semanas atrás y seguirá fuera de las canchas. Su lugar volverá a ser ocupado por Leandro Brey.
Además, el panorama genera dudas con otros nombres importantes. Edinson Cavani todavía continúa recuperándose y su presencia sigue siendo una incógnita, mientras que Carlos Palacios aún no logró sumar minutos durante la temporada.
Más allá de las bajas puntuales, en Boca también preocupa el aspecto futbolístico y anímico. El equipo llega golpeado por una serie de resultados adversos y necesita una reacción inmediata para no complicar aún más su situación internacional.
