Con apenas 5 años, Joaquín atraviesa una lucha enorme. El pequeño ya recibió la primera inyección de su tratamiento por insuficiencia de la hormona del crecimiento y ahora tiene un sueño que moviliza a toda su familia: conocer a Lionel Messi durante el Mundial 2026.
La historia del niño generó emoción porque la condición que enfrenta es la misma que atravesó el capitán de la Selección Argentina durante su infancia. Por eso, Messi se transformó para Joaquín en mucho más que un ídolo futbolístico: es el ejemplo que lo impulsa a seguir adelante.
“Yo también voy a ser como Messi”, dijo el pequeño mientras miraba al campeón del mundo en la televisión antes de colocarse la medicación. Esa frase quedó grabada para siempre en su mamá, Huerto Madroñero, quien hoy impulsa una campaña para intentar que el video de su hijo llegue al entorno del futbolista.
El primer paso
El pasado 13 de mayo Joaquín recibió la primera aplicación de sematotropina. Según contó su madre, el momento estuvo cargado de emociones. “Lloró más que nada por la impresión y el miedo a lo desconocido. Como padres también sentimos muchas cosas, pero sobre todo esperanza porque sabemos que es para su bienestar”, expresó.
Con el correr de los días, el tratamiento comenzó a hacerse más llevadero. Joaquín incluso ya pregunta a qué hora debe colocarse la inyección y participa activamente del proceso. Antes de comenzar, marcó su altura en una pared de la casa para observar cuánto irá creciendo.
La familia tiene previsto viajar a Córdoba entre fines de julio y principios de agosto para realizar los primeros controles médicos y evaluar cómo responde el organismo del pequeño a la hormona de crecimiento. Pero más allá de lo médico, Huerto asegura que el impacto emocional que genera Messi en su hijo es enorme.
“Se siente muy representado. Ve a Messi en la tele, en las figuritas y en todos lados. Eso lo estimula muchísimo”, relató.
La mujer también destacó la madurez con la que Joaquín enfrenta el tratamiento pese a su corta edad. “Él sabe que si no se pone la inyección no va a poder crecer. Entiende cosas que sorprenden para un niño tan chiquito”, contó emocionada.
El acompañamiento familiar se convirtió en una pieza fundamental en este camino. Su hermano Ignacio lo abraza y consuela durante las aplicaciones, mientras amigos, abuelos, compañeros del colegio y seres queridos siguen de cerca cada avance. “Somos un batallón de gente empujando para el mismo lado”, resumió su mamá.
Ahora, el gran anhelo es que la historia llegue hasta Messi. La familia sueña con que el campeón del mundo pueda enviarle un mensaje o incluso conocerlo en el Mundial 2026, algo que consideran un impulso enorme para Joaquín en esta etapa tan importante de su vida.
