Vecinos del barrio La Bajada presentaron un formal pedido ante la Dirección General de Municipalidades de la Provincia para solicitar la inspección, clausura y eventual remoción de la gigantesca estatua de “San” La Muerte que se construye en la zona y que, según indicaron, tendría una altura aproximada de 13 metros.
En el escrito dirigido al titular del organismo provincial, José Alberto Herrera, los firmantes expresaron su “firme repudio y profunda preocupación” por la obra, al considerar que representa un posible riesgo edilicio y que habría sido levantada sin las autorizaciones técnicas y administrativas correspondientes. Además, señalaron que el predio donde se emplaza la estructura se encuentra en una zona “no incorporada” y fuera de la jurisdicción municipal de La Banda.
Entre los principales cuestionamientos, los vecinos apuntaron contra la falta de controles profesionales en la construcción de la figura. En el documento citan declaraciones públicas del escultor Miguel Nazar, quien se definió como autodidacta y explicó que realiza sus obras “sin medir nada” y utilizando hierro, cemento y metal desplegable. Según sostienen, la magnitud de la estructura —equiparable a un edificio de cuatro o cinco pisos— requeriría cálculos técnicos y supervisión de ingenieros especializados.

Asimismo, el comunicado advierte sobre un supuesto peligro para quienes visiten el santuario, especialmente ante tormentas, fuertes vientos o movimientos sísmicos, teniendo en cuenta las características arenosas del suelo de la zona. También remarcaron que la obra estaría emplazada en un terreno que mantiene un litigio judicial por prescripción adquisitiva, situación que, entienden, debería ser analizada por las autoridades antes de permitir el avance de la construcción.
Finalmente, los vecinos sostuvieron que la presencia de la estatua de San La Muerte afecta la tranquilidad del barrio, genera malestar entre familias cristianas y provoca temor en niños por el impacto visual y lumínico del lugar. Por ello, solicitaron una inspección técnica urgente, el retiro de dispositivos lumínicos y que se garantice “la seguridad ciudadana y la paz social” en el sector.
