El fallecimiento de un niño genera gran conmoción en la localidad de Bandera Bajada en el departamento Figueroa. El trágico hecho, ocurrido en el Hospital Zonal, se conoció en la mañana de este jueves y derivó en una intervención judicial para determinar si existieron causales de negligencia o mala praxis médica.
Según trascendió, el menor se descompensó en la ambulancia, segundos antes de ser derivado de urgencia hacia el Centro Provincial de Salud Infantil (Cepsi).
Personal de la Subcomisaría de Bandera Bajada arribó al nosocomio a eso de las 11.00, debido a una serie de incidentes y disturbios generados por los familiares del niño, tras enterarse de su fallecimiento.
El paciente, con domicilio en el paraje La Invernada Norte, permanecía internado desde horas de la madrugada por un severo cuadro de deshidratación y síndrome febril. Durante los controles de la mañana, el médico de guardia evaluó la evolución y dispuso que sea derivado al Cepsi.
Cuando el niño ya había sido preparado en el interior de la ambulancia, antes de que el vehículo pudiera arrancar, sufrió una convulsión. Pese a que el médico y los enfermeros le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar, el niño entró en paro cardiorrespiratorio y murió.
En medio del dolor por la pérdida, el padre del menor, identificado como Martín Isidro Roldán, dio su testimonio ante las autoridades policiales y aportó detalles sobre las horas previas al deceso. Dijo que su hijo padecía malestar y vómitos desde el miércoles 27 de mayo, por lo que ya había recibido una atención médica ambulatoria en el mismo hospital.
Dado que no manifestaba mejorías, la familia lo llevó nuevamente al nosocomio en la madrugada del jueves. Fue entonces que los profesionales médicos resolvieron dejarlo en observación e internado. El progenitor aseguró que durante las primeras horas de la mañana el panorama parecía alentador, ya que el niño había desayunado e incluso les había manifestado sus deseos de recibir el alta para regresar a su hogar.
Sin embargo, según precisó Roldán ante los efectivos, había observado cómo una enfermera le aplicó un medicamento directamente en la vía del suero cuando el nene ya se encontraba arriba de la ambulancia, tras lo cual comenzó a convulsionar.
Ordenan autopsia y peritajes
En el caso tomó intervención la fiscal de turno, la Dra. Luciana Jacobo, quien caratuló el legajo de manera preventiva y ordenó el despliegue de una amplia investigación para reconstruir cronológicamente lo sucedido en el centro de salud.
La funcionaria judicial dispuso de forma convocó al personal de la División Criminalística para realizar las inspecciones correspondientes y ordenó el traslado del cuerpo a la morgue judicial para la realización de la autopsia.
Además, solicitó un examen cadavérico preliminar a cargo del médico de la Policía de la provincia y odenó la entrega voluntaria de la historia clínica completa del niño, así como el resguardo de los sueros y los medicamentos específicos que fueron utilizados durante la internación.
