Belgrano sufrió más de la cuenta, pero avanzó en el Madre de Ciudades
El Pirata empató 2 a 2 sobre la hora ante Gimnasia de Jujuy en el Madre de Ciudades y luego se impuso en la definición por penales para avanzar a los octavos de final de la Copa Argentina.

El Estadio Único Madre de Ciudades recibió al último campeón del fútbol argentino y al Lobo jujeño por los 16avos de final de la Copa Argentina.

Desde el minuto 7, el último campeón, Belgrano de Córdoba, empezó a imponer condiciones con una presión alta y un juego volcado casi en su totalidad sobre el extremo izquierdo. El “Pirata” acorraló a un Gimnasia de Jujuy que sufría horrores en el retroceso.

Sin embargo, cuando el dominio celeste parecía absoluto gracias a las buenas resoluciones de sus marcas defensivas, el “Lobo” jujeño demostró que estaba vivo. A los 16 minutos, los dirigidos por Hernán Pellerano avisaron con una llegada clara que encendió las alarmas en el área cordobesa.

A los 18 minutos llegó el gol de Belgrano. Velázquez, una vez más por izquierda, mandó un centro preciso y González anticipó en ataque para empujar la pelota y desatar el delirio con el 1 a 0.

No obstante, a los 20 minutos llegó el empate de Gimnasia de Jujuy. Tras una desconcentración defensiva de Belgrano, Maidana envió un centro desde un lateral y Lazarte apareció por sorpresa para conectar un cabezazo letal y establecer el 1 a 1.

A partir del empate, el “Celeste” continuó siendo el dueño de las llegadas y el que mejor trabajo colectivo mostró, generando juego y peligro constante.

Pero el equipo de Pellerano no se quedó de brazos cruzados y, apostando a un planteo inteligente, aprovechó las contras de manera efectiva. Cada pérdida de pelota del conjunto cordobés en tres cuartos de cancha se transformaba en peligro para los jujeños.

Con un Belgrano superior desde las llegadas y el juego, pero con un Gimnasia letal para el contragolpe, se diluyeron los primeros 45 minutos de un partido intenso y entretenido.

Sin modificaciones en las alineaciones, el complemento arrancó con la misma intensidad que el primero. El Madre de Ciudades fue testigo de un ida y vuelta constante, con llegadas peligrosas para ambos bandos. Sin embargo, el desgaste físico no tardó en pasar factura.

Cerca del minuto 60, la fatiga comenzó a sentirse y los entrenadores movieron el banco de suplentes. En Belgrano dejó la cancha Adrián Sánchez, uno de los jugadores más destacados hasta ese momento gracias a su enorme despliegue y entrega durante gran parte del encuentro.

El quiebre definitivo del encuentro parecía llegar a los 72 minutos. Gimnasia de Jujuy detectó las crecientes dificultades y el desacople en el mediocampo del conjunto pirata y castigó tras una rápida acción. Un remate cruzado fulminante decretó el 2 a 1 a favor del “Lobo”.

En medio del desconcierto general, Lucas “Chino” Zelarayán sufrió sufrió una dura descompensación que derivó en la obligada intervención del cuerpo médico, provocando una larga pausa en el juego y su posterior reemplazo. La tensión en el banco cordobés terminó de explotar cuando Ricardo Zielinski vio la tarjeta roja y debió retirarse a los vestuarios. En ese tramo, el equipo de Hernán Pellerano se plantó con inteligencia, presionando la salida y el juego defensivo de un Belgrano que parecía vencido.

Pero al partido todavía le quedaba una última emoción. Cuando el reloj marcaba los 93 minutos del tiempo adicional, Rigoni apareció para marcar el agónico 2 a 2 y revivir al Pirata en la última pelota de la tarde.

Con el empate 2 a 2 al cabo de los 90 minutos, la clasificación a los octavos de final de la Copa Argentina debió definirse desde el punto del penal.

Con una gran efectividad en sus ejecuciones y dos intervenciones decisivas de su arquero en la tanda, el último campeón del fútbol argentino sobrevivió a una batalla durísima en Santiago del Estero y sigue en carrera. En la próxima instancia se medirá con el vencedor del cruce entre Racing Club y Defensa y Justicia.

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