En medio de la comnoción por el crimen de Agostina Vega, el horror por la violencia de género vuelve a sacudir al país tras confirmarse el peor desenlace en la búsqueda de Dulce María Beatriz Candia, la adolescente de 17 años que estaba desaparecida desde hacía 11 días en la provincia de Misiones. En las últimas horas, la Policía provincial montó un fuerte operativo que culminó con la detención de un hombre de 46 años. El sospechoso, que se desempeñaba como remisero en la zona, quedó inmediatamente a disposición de la Justicia como el presunto autor material del brutal crimen.
El cuerpo de la menor fue hallado en un avanzado estado de descomposición en una zona de monte del barrio El Tucán, en la localidad misionera de Eldorado. Dulce había sido vista por última vez el pasado 17 de mayo, cuando salió de su casa y su familia perdió todo tipo de contacto con ella.
Tras días de angustia, rastrillajes y una campaña desesperada en redes sociales, un vecino que caminaba por el sector boscoso divisó los restos y dio aviso inmediato al sistema de emergencias policiales.

El hallazgo del cuerpo en Eldorado y los resultados de la autopsia
El informe preliminar de la autopsia practicada en el Instituto de Ciencias Forenses de Posadas confirmó que Dulce Candia fue víctima de una muerte violenta. Los médicos forenses determinaron que la causa eficiente del deceso fue una asfixia por estrangulamiento manual, echando por tierra cualquier hipótesis accidental. Por la rigidez y las condiciones en las que se encontraba el cadáver, los peritos estimaron que la adolescente fue asesinada entre seis y siete días después de su desaparición, lo que abre una ventana de tiempo clave para los investigadores.
Debido al avanzado estado de descomposición del cuerpo, que permaneció a la intemperie bajo las condiciones climáticas de la región, las autoridades judiciales solicitaron estudios complementarios e histopatológicos. El objetivo de estas pericias forenses es determinar con base científica si la víctima sufrió abuso sexual antes de ser asesinada. Colectivos de mujeres y familiares de la joven acompañaron el traslado de los restos con un fuerte reclamo de celeridad en los exámenes biológicos.
Quién es el remisero detenido por el femicidio de la adolescente
La investigación penal dio un giro crucial tras el análisis de las antenas de telefonía celular y el entrecruzamiento de las últimas llamadas que recibió la víctima. Bajo las directivas del Juzgado de Instrucción de Eldorado, los efectivos de la Unidad Regional III cercaron y detuvieron a un hombre de 46 años, cuya identidad se mantiene en reserva pero se confirmó que trabaja como chofer de remís. Las pruebas iniciales lo ubican en la misma franja horaria y zona geográfica donde se presume que la joven fue interceptada.
En paralelo al arresto, la Policía de Misiones procedió al secuestro del automóvil del sospechoso, un vehículo que ya está siendo sometido a rigurosos peritajes con reactivos químicos como el Luminol en busca de rastros de sangre u otras evidencias biológicas. Además, se ordenó un allanamiento de urgencia en la vivienda del imputado, donde se incautaron dispositivos electrónicos y prendas de vestir que serán analizadas por los gabinetes científicos de la fuerza para consolidar la acusación.
Conmoción social y la alarmante cifra de violencia de género en 2026
El femicidio de Dulce Candia provocó una profunda conmoción social y derivó en marchas espontáneas de vecinos, amigos y compañeras de escuela de la adolescente en el centro de Eldorado. Las organizaciones sociales alzaron la voz denunciando las demoras iniciales en los protocolos de búsqueda tras asentarse la denuncia por la desaparición de la menor, una crítica recurrente que impacta de lleno en las dependencias policiales de la zona.
La causa quedó caratulada provisoriamente como homicidio agravado por mediar violencia de género (femicidio), delito que en el Código Penal argentino estipula como única opción la pena de prisión perpetua. Mientras el acusado espera ser trasladado a la sede judicial para prestar su declaración indagatoria, la fiscalía continúa tomando testimonios a los allegados de la víctima y revisando cámaras de seguridad públicas y privadas para reconstruir minuciosamente el recorrido final que terminó con la vida de la adolescente.
