“La reforma de la Ley de Salud Mental nos debilita”: la preocupación de los acompañantes terapéuticos
La acompañante terapéutica Rosana Saavedra advirtió que la reforma de la Ley de Salud Mental significaría un retroceso para el sector. Explicó cuál es el rol de los AT, las diferencias en la formación y por qué considera clave el trabajo interdisciplinario.

La reforma de la Ley de Salud Mental volvió a poner en debate el rol de los acompañantes terapéuticos en Argentina. En diálogo con La Mañana de Info, la acompañante terapéutica Rosana Saavedra compartió su mirada sobre los cambios propuestos y explicó cuál es la función de estos profesionales en la vida cotidiana de las personas que necesitan apoyo.

“Esta ley es un retroceso, la reforma no apoya nuestro acompañamiento terapéutico, lo debilita”, afirmó Saavedra al referirse a las modificaciones impulsadas sobre la normativa vigente. Según explicó, la Ley Nacional de Salud Mental sancionada en 2010 está basada en una perspectiva de derechos humanos, prioriza la atención comunitaria y considera la internación como un recurso excepcional. A su entender, la reforma plantea un enfoque diferente que genera preocupación dentro del sector.

Durante la entrevista, también abordó un debate frecuente dentro de la actividad: la formación de los acompañantes terapéuticos y las diferencias entre quienes acceden a capacitaciones breves y quienes realizan trayectos académicos más extensos.

Saavedra recordó que la figura del acompañante terapéutico surgió en Argentina hace más de cuatro décadas de la mano del médico psiquiatra Eduardo Kalina, inicialmente vinculada al abordaje de las adicciones. “Fue creada para lograr una relación menos vertical entre el médico y el paciente, con una comunicación más cercana y un vínculo de confianza”, explicó.

Respecto de la formación, señaló que existen distintos recorridos y experiencias. Contó que comenzó su camino como acompañante terapéutica con estudios realizados en la UNSE durante dos años y medio, y posteriormente profundizó su capacitación en Tucumán con más de tres años de formación y práctica.

Lejos de plantear divisiones dentro del sector, sostuvo que el desafío pasa por integrar conocimientos y experiencias. “Lo ideal sería trabajar en conjunto. No se trata de establecer separaciones, sino de unirnos y trabajar en pos del bienestar de quien lo necesite”, expresó.

¿Qué hace un acompañante terapéutico?

Saavedra explicó que el trabajo del acompañante terapéutico se desarrolla principalmente fuera del consultorio. “Trabajamos en la cotidianeidad, en territorio, en una escuela, un club, incluso en ámbitos judiciales. No acompañamos patologías, acompañamos personas atravesadas por situaciones emocionales”, señaló.

Su intervención suele surgir a partir de la indicación de un equipo interdisciplinario. En el ámbito educativo, por ejemplo, pueden acompañar a niños con condiciones del neurodesarrollo que requieren apoyo para afrontar situaciones de frustración, adaptación o convivencia dentro del aula.

“Estamos para sostener, tranquilizar y ayudar a transitar lo que sucede en esos espacios”, explicó.

La entrevista dejó planteada una discusión que atraviesa actualmente al sector: el reconocimiento profesional de los acompañantes terapéuticos y el impacto que podría tener la reforma de la Ley de Salud Mental sobre una tarea que, según remarcan sus protagonistas, se desarrolla cerca de las personas y en los espacios donde transcurre su vida diaria.

Mirá la entrevista completa

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