POR EL TRIBUNERO….
Messi decía “ya está, ya está”, cuando salió campeón en Qatar, y sí a Leo ya no le quedaba nada por ganar y los ingratos (me incluyo) llorando de emoción festejaban una tan ansiada Copa.
Pero, ese título de la Pulga llenó de dudas a muchos “maradonianos”, que en cada discusión sobre quién es mejor, lanzaba la frase “Messi no ganó nada con la Selección”, y cuando lo hizo en la Copa América, después de dos finales perdidas y un retiro, agregaron: “le falta un mundial”.
Y desde ese año que ya el debate para los argentinos, tan exigentes, que a pesar de que los dos son nuestros, discutimos de “quién es mejor”. Cosas del fútbol, o pasatiempos para tener un tema de qué hablar.
El tema es que no fueron contemporáneos entonces, no hay objetividad en los fanáticos; al que no lo vio a Maradona jugar, con los videos de YouTube no alcanza. Esto sumado a disfrutarlo a Messi en el Barcelona.
Ustedes pongan todo sobre la mesa, porque de comparar se trata, y no me vengan con que fueron distintos, no es asegurar en decir, quien fue mejor que otro.
Diego Maradona se consagró campeón del Mundo en México 1986, el gol a los ingleses, histórico e único, sacó campeón al Napoli, lo hizo conocido al club, y en Boca también ganó un título en el 81.
Messi tiene la vitrina mucho más llena, con balones de oro, Champions League, La Liga Española, y decenas de premios.
Aclaro, estamos hablando de fútbol, lo que te generaba uno u otro dentro de la cancha, nada más. Lo que cada uno hace o hizo con su vida, para este debate no suma.
