A pesar de que todavía no fue oficializado como DT de Boca Juniors, el Vasco Arruabarrena ya arrancó su segundo ciclo y confecciona el equipo para el segundo semestre de este 2026.
Una de las primeras bajas que tendrá el entrenador es el español Ander Herrera, quien decidió no continuar en el club de la Ribera a pesar de que le quedaban meses de contrato.
El mediocampista, que cumplirá 37 años en agosto, tenía contrato vigente hasta el 31 de diciembre, por lo que su ciclo en la Ribera terminará seis meses antes de lo previsto y no disputará el Torneo Clausura.
Según trascendió, no existe conflicto entre las partes y la salida se concretará de manera amistosa. La determinación llega en un momento particular del calendario, con el fútbol argentino en pausa por la disputa del Mundial 2026.
El vasco había llegado a Boca en enero de 2025, procedente del Athletic Bilbao, para cumplir el sueño que le había transmitido su padre, Pedro, fanático del club. En su presentación junto a Juan Román Riquelme lo definió como el más grande de Sudamérica y aseguró que quería poder decir, al final de su carrera, que había vestido esa camiseta.
Sin embargo, su paso por la Bombonera estuvo marcado por las lesiones musculares. En 2025 disputó apenas 17 partidos, con una dolencia sufrida en el Mundial de Clubes que lo marginó de las canchas hasta fines de septiembre. Este año sumó nueve encuentros del Apertura y tres de la Copa Libertadores, con un gol ante Barcelona de Guayaquil, aunque sufrió dos nuevas lesiones en febrero y abril. En total, jugó 29 partidos en año y medio, doce como titular.
Ander Herrera y el sueño pendiente del Real Zaragoza
A fines de diciembre, tras evaluar el retiro, Herrera había renovado con un contrato atado a la productividad para buscar su revancha en la Copa Libertadores, de la que Boca terminó eliminado. Esa frustración, sumada a un Apertura en el que el Xeneize quedó segundo detrás de Estudiantes, terminó de empujar una decisión que tomó por sorpresa al mundo Boca.
Su futuro apunta a España. Aunque nació en Bilbao, Herrera se crio en Zaragoza y se formó en la cantera del Real Zaragoza, club en el que debutó profesionalmente en 2009 y al que siempre expresó su deseo de volver. En mayo de 2024 estuvo cerca de concretar ese regreso, pero la operación se cayó y dejó heridas con la dirigencia.
Hoy las circunstancias cambiaron: el jugador está bien físicamente, mantiene una excelente relación con Ibai Gómez, su excompañero en el Athletic, y con el secretario técnico Fran Gracia. El equipo aragonés, recién descendido a la Primera Federación, podría ofrecerle un último baile en La Romareda, aunque la decisión no sería unánime dentro del club.
Con pasado en Manchester United y París Saint-Germain, y 440 partidos como profesional, Herrera se despide del club que definió como un sueño cumplido.
