Pierre Gasly vuelve oficialmente al podio del Gran Premio de Mónaco. La FIA revocó las dos sanciones de cinco segundos que habían relegado al piloto de Alpine del tercer al séptimo puesto y confirmó su regreso a la P3, otorgándole además a la escudería francesa su primer podio de la temporada.
Los comisarios determinaron que el sistema de medición de velocidad en el pitlane era inexacto y había sobreestimado la velocidad del auto número 10, lo que provocó las dos penalizaciones aplicadas durante la competencia. Según la resolución, el error no fue del piloto francés, sino del propio sistema de control.
La decisión se produjo luego de que la FIA aceptara el pedido de revisión presentado por Alpine y reconociera la existencia de un “elemento significativo y relevante que no estaba disponible para los comisarios al momento de la decisión”.
Durante la audiencia, fue la Formula One Management la que aportó las pruebas que demostraron que la distancia utilizada para calcular la velocidad en boxes era incorrecta. Esa falla generó una sobreestimación que derivó en sanciones que finalmente nunca debieron haberse aplicado.
En Alpine, donde el domingo posterior al Gran Premio de Mónaco predominaba la resignación por lo que parecía una situación irreversible, la resolución significó una doble victoria: deportiva e institucional.
Gasly había celebrado en pista su primer podio de la temporada, pero las penalizaciones lo habían hecho caer hasta el séptimo lugar. Con esta revisión, el resultado original queda oficialmente registrado y el piloto francés recupera el tercer escalón del podio.
La decisión también abrió interrogantes sobre otros competidores afectados por el mismo sistema de medición durante la carrera en el Principado. George Russell fue otro de los pilotos sancionados bajo esas condiciones y su resultado también quedó comprometido por una penalización similar.
Con el error del sistema ya confirmado oficialmente, en el paddock surge una pregunta inevitable;si corresponde revisar el resto de los casos afectados o si los plazos reglamentarios impiden modificar esas decisiones. Ahora será la FIA la que deberá dar una respuesta.
