El periodismo argentino respira aliviado tras una de las noticias más esperadas del ámbito de los medios. Este viernes 12 de junio, el icónico conductor Samuel “Chiche” Gelblung, de 82 años, recibió el alta médica definitiva tras haber permanecido un mes internado en la unidad de terapia intensiva del Sanatorio Mater Dei, en la Ciudad de Buenos Aires.
El propio periodista se encargó de llevar tranquilidad a sus seguidores y colegas. En un breve y directo contacto telefónico con el portal TN Show, el conductor de televisión y radio expresó de manera escueta pero contundente: “Ya estoy en casa”. A partir de ahora, el veterano comunicador continuará con un estricto esquema de rehabilitación y reposo ambulatorio en su residencia.
Un mapa de salud complejo: el derrotero de Chiche en el año
La salud de Gelblung viene siendo motivo de profunda preocupación en el ambiente artístico debido a una seguidilla de complicaciones físicas que se encadenaron desde el inicio del otoño. En Abril fue internado tres días en el Sanatorio Los Arcos por un cuadro de descompensación. Le colocaron dos stents en una de sus piernas debido a problemas circulatorios.
A principios de Mayo, sufre una dura caída en su domicilio que le provoca una herida cortante cerca del ojo izquierdo y una posterior descompensación general. Es derivado al Mater Dei, para fines de Mayo, durante su internación en terapia intensiva, debió ser intervenido quirúrgicamente de urgencia a raíz de una trombosis localizada en uno de sus tobillos. Hoy, 12 de Junio, tras lograr la estabilidad clínica y pasar varios días sin registros febriles, el equipo médico autoriza su externación.
Su fuerte temperamento y su conocida adicción al trabajo quedaron evidenciados tras su primera internación de abril. En aquella oportunidad, los panelistas del ciclo LAM (América TV) revelaron que Chiche desoyó por completo las recomendaciones de los profesionales: “Los mandó a la mier… directamente. Le insistieron en que debía quedarse en su casa y descansar, pero no lo pueden controlar; apenas salió, volvió a los estudios”. El propio Chiche refrendó esa postura días después: “Vine a trabajar porque no tengo más remedio. Los médicos siempre recomiendan reposo, pero yo trabajo igual”.
Con la mente en la actualidad: su llamado por el caso Agostina Vega
Pese a la gravedad de haber pasado cuatro semanas bajo monitoreo intensivo y con respiración o asistencia coordinada, la lucidez y la vocación periodística de Gelblung no mermaron.
A principios de este mes de junio, y mientras se encontraba en pleno proceso de recuperación en su habitación del Mater Dei, el conductor sorprendió al comunicarse telefónicamente con sus colegas del programa Infama para debatir sobre la agenda policial del país.
La periodista Marcela Tauro describió con asombro aquel contacto: “Nosotros le preguntábamos cómo se sentía de salud y él nos esquivaba el tema para hablarnos de la actualidad y de lo que estaba pasando en la sociedad. Estaba sumamente conmovido y preocupado por el femicidio de la adolescente Agostina Vega en Córdoba. Nos decía de forma reiterada: ‘¿Cómo puede ser que en este país sigan matando a una nena así?’. Su cabeza seguía puesta en la noticia”. Con el alta bajo el brazo, Gelblung abre un nuevo capítulo de cuidado personal, demostrando que su fuego sagrado por la primicia continúa inalterable.
