Mientras Estados Unidos disfruta de un arranque ideal en el Mundial 2026 tras la goleada sobre Paraguay, Mauricio Pochettino no le escapa a una pregunta que para muchos parece impensada: ¿puede el seleccionado norteamericano pelear por el título?
La respuesta del entrenador argentino es clara. “¿Por qué no?”, repite cada vez que le consultan sobre las posibilidades de su equipo en la Copa del Mundo que se disputa en su propio país.
Pochettino asumió el desafío de dirigir a Estados Unidos con una misión que va mucho más allá de los resultados. Su objetivo es ayudar a construir una identidad futbolera en un país donde el soccer sigue creciendo, pero todavía se encuentra lejos de la pasión que genera en otras partes del mundo. “Ser anfitriones puede crear una conexión especial con la gente. Ese apoyo puede darle alas al equipo”, aseguró el ex entrenador de Tottenham, PSG y Chelsea en una entrevista con The Guardian.
El técnico considera que el fútbol estadounidense atraviesa una etapa de transformación impulsada por varios factores. Entre ellos destaca el crecimiento de la comunidad latina, el trabajo de desarrollo realizado por la federación y la llegada de figuras internacionales como Lionel Messi a la MLS.
“Un jugador de la liga puede decir que juega contra el mejor del mundo. Eso genera confianza y creencia“, explicó sobre el impacto que tuvo el capitán argentino desde su desembarco en Inter Miami.
Sin embargo, Pochettino entiende que el verdadero desafío pasa por crear una identidad propia. Para el santafesino, el fútbol no puede desarrollarse únicamente desde las academias o la infraestructura, sino que necesita una conexión emocional con el juego.”En Argentina el primer regalo suele ser una pelota. Aquí muchas veces es un bate o una pelota de fútbol americano. Lo que lleva tiempo es construir ese vínculo con el fútbol“, reflexionó.
Además, remarcó la importancia de formar un grupo unido y competitivo. Desde su llegada buscó generar cercanía con los futbolistas y construir un proyecto basado en la confianza mutua. “No vinimos a imponer nada, sino a construir algo juntos”, sostuvo.
El argentino también dejó una frase que rápidamente se viralizó al recordar una conversación con el presidente de Estados Unidos. Cuando le preguntaron si el equipo podía ganar el Mundial, no dudó en responder que sí. “Primero porque lo creo. Y segundo porque si el entrenador de una selección no cree que puede ganar, entonces no debería estar ahí”, afirmó.
Por ahora, el sueño estadounidense comenzó de la mejor manera con una contundente victoria por 4-1 sobre Paraguay. Y aunque todavía queda un largo camino por recorrer, Pochettino ya dejó en claro cuál es su mensaje: pensar en grande no está prohibido.
