El consumo de carne vacuna en Argentina continúa mostrando signos de retracción y se ubicó en los niveles más bajos de los últimos 20 años, según datos difundidos por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra).
De acuerdo con el informe, entre enero y mayo de 2026 el consumo aparente de carne vacuna registró una caída interanual del 11,1%, lo que representa una disminución de más de 106 mil toneladas respecto del mismo período del año pasado.
Desde la entidad señalaron que, si bien en los últimos meses algunos cortes mostraron cierta estabilidad e incluso leves bajas de precios, el poder de compra de los hogares continúa afectado por los fuertes incrementos acumulados durante el último año.
La tendencia no es nueva. Informes previos de Ciccra ya habían advertido que el consumo por habitante había descendido a alrededor de 47 kilos anuales, una cifra que constituye el registro más bajo de las últimas dos décadas y que refleja un cambio significativo en los hábitos de consumo de los argentinos.
Mientras el mercado interno pierde participación, las exportaciones continúan creciendo. En los primeros cinco meses del año, los envíos al exterior aumentaron más de un 5% en comparación con igual período de 2025, impulsados principalmente por la demanda de mercados internacionales como Estados Unidos.
Los especialistas sostienen que la combinación de una menor oferta ganadera, el encarecimiento de la carne en relación con otros alimentos y las dificultades económicas de las familias explican gran parte de la caída del consumo, una situación que mantiene en alerta a toda la cadena cárnica.
