Georgina Orellano en La Mañana de Info: la líder de AMMAR expone la realidad del trabajo sexual
En diálogo con La Mañana de Info, Georgina Orellano analizó el impacto de la crisis y presentó un informe sobre el trabajo sexual en plataformas digitales.

La secretaria general de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR), Georgina Orellano, mantuvo un extenso diálogo con La Mañana de Info donde analizó a fondo la actualidad del trabajo sexual en el país, desarmando los mitos de la virtualidad y denunciando la creciente precarización. Durante la entrevista, la referente detalló las conclusiones del informe presentado en el Congreso de la Nación junto al CONICET y la UBA, el cual expone las crudas situaciones de acoso, jornadas extenuantes y vulnerabilidad que sufren quienes ejercen la actividad en plataformas digitales.

Entorno virtual

El estudio, que recopiló la experiencia de casi 300 personas, demostró que la virtualidad no elimina la vulnerabilidad económica. “Nos preocupa que se venda una idea de emprendedurismo o de que todas son millonarias en dólares. El informe demostró que hay jornadas extenuantes y mucha precariedad. Muchas son empleadas de comercio o gastronómicas que complementan sus ingresos por fuera de su horario laboral”, remarcó Orellano.

La dirigente cuestionó los prejuicios sociales que discriminan con mayor dureza a las mujeres que ocupan el espacio público frente a quienes generan contenidos digitales: “Hay una idea errónea y conservadora de que la prostitución es solo penetración. Muchos clientes buscan escucha u otras formas de disfrute. Por eso, el servicio virtual sigue siendo trabajo sexual. Las trabajadoras de calle son, en su mayoría, madres y jefas de hogar de los sectores populares que combinan la actividad con las tareas de cuidado no remuneradas, explicó Georgina.

El “feminismo blanco” y las tareas de cuidado

Al ser interpelada sobre las corrientes abolicionistas que argumentan que la actividad consolida la opresión patriarcal, la líder sindical fue tajante y apuntó al sesgo de clase: “Ningún trabajo de los sectores populares es feminista. El feminismo académico y burgués se espanta con nosotras pero es patrona de las empleadas de casas particulares”.

En ese sentido, vinculó la realidad de su sector con la historia de su propia familia:

El sesgo de clase en el empleo

“Toda mi familia es de Santiago del Estero; mis tías, primas y abuelas fueron empleadas domésticas. Vivieron la infantilización del ‘sos como de la familia’ para negarles aumentos de sueldo. Mientras un sector del feminismo lucha por romper el techo de cristal, las mujeres de los sectores populares estamos en el piso de barro”.

Consultada sobre una eventual regulación de la actividad, Orellano enfatizó que cualquier política pública orientada a ampliar derechos, facilitar el acceso a la vivienda o brindar créditos debe diseñarse convocando de forma obligatoria a los sectores afectados.

Finalmente, la referente nacional rescató un hito histórico de la jurisprudencia del norte del país en materia de derechos humanos y persecución policial. Santiago del Estero fue destacada como un ejemplo a seguir a nivel federal, ya que se consolidó como una de las pocas provincias en derogar los códigos contravencionales en el año 2008, herramientas normativas que todavía continúan vigentes en otras 16 jurisdicciones del país y son utilizadas por las fuerzas de seguridad para avalar detenciones arbitrarias y razias.

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