Tras el desarrollo del juicio oral, el Tribunal interviniente resolvió condenar a prisión perpetua a Sergio Daniel Ceballos por el asesinato de Hugo Nazareno Cruz, un hecho que conmocionó a la localidad de Beltrán, departamento Robles, en septiembre de 2022. La sentencia puso fin a una causa que tuvo como eje central no sólo la reconstrucción del homicidio, sino también el análisis del vínculo que mantenían víctima y acusado.
Durante el debate oral, la fiscal María Alejandra Holgado sostuvo que ambos compartían una relación sentimental que permanecía reservada ante su círculo social, aunque se mantenía desde tiempo atrás en el ámbito privado.
Bajo esa hipótesis, el Ministerio Público Fiscal consideró que el acusado actuó en un contexto marcado por conflictos personales y celos, por lo que requirió una condena por homicidio agravado por vínculo, alevosía y ensañamiento.
El crimen salió a la luz el 2 de septiembre de 2022, cuando Cruz fue encontrado sin vida junto a las vías del ferrocarril en Beltrán. La investigación determinó que había recibido cuatro disparos. Para la fiscalía, las características del ataque evidenciaban una acción ejecutada con planificación y extrema violencia, elementos que sustentaron la acusación presentada durante el juicio.
La estrategia defensiva, encabezada por la abogada Úrsula Fava, estuvo orientada a obtener la absolución de Ceballos mediante el beneficio de la duda.
De manera alternativa, la defensa pidió que se descartaran los agravantes incluidos en la acusación, especialmente los vinculados a la existencia de una relación entre las partes y a la modalidad del hecho, lo que habría implicado una reducción considerable de la pena. Asimismo, cuestionó la validez de las pruebas incorporadas para acreditar el supuesto vínculo sentimental entre el acusado y la víctima, uno de los aspectos más discutidos durante el proceso.
Sin embargo, los jueces consideraron acreditada la responsabilidad penal de Ceballos y resolvieron imponerle la pena máxima contemplada por la legislación argentina. Con el fallo ya conocido, la causa quedó resuelta en primera instancia, aunque la defensa analiza recurrir la sentencia ante instancias superiores.
