Terremoto en Venezuela: la cifra de muertos escala a 920 y la de heridos, a 3360
Brigadas internacionales de rescate trabajan contra el reloj en busca de sobrevivientes. Expertos advierten que el proceso de asistencia y reconstrucción demandará meses debido al colapso de la infraestructura clave, incluyendo el principal aeropuerto del país, lo que dificulta el ingreso de la ayuda humanitaria a gran escala.

Las autoridades venezolanas y organismos internacionales confirmaron que al menos 920 personas perdieron la vida y otras 3.360 resultaron heridas como consecuencia de los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron la franja central del país el pasado miércoles. Las operaciones de búsqueda de supervivientes se desarrollan de manera ininterrumpida bajo toneladas de escombros, mientras el Gobierno procesa un balance preliminar de daños materiales que se anticipa catastrófico.

Debido a la magnitud de la emergencia, contingentes de rescate de diversos países comenzaron a desplegarse en las zonas más afectadas para apuntalar las complejas tareas de salvamento. Entre los primeros equipos internacionales en arribar al terreno se destacan 80 rescatistas de élite enviados por el Gobierno de Suiza, junto con una brigada de trabajadores humanitarios y especialistas de origen mexicano.

En los epicentros del desastre, el panorama está marcado por la desesperación. Miles de familias permanecen apostadas cerca de las estructuras colapsadas a la espera de noticias. “Mi corazón me dice que mi hermano está vivo”, relató Marianella, una de las tantas ciudadanas que busca desesperadamente a sus seres queridos, en diálogo con la cadena BBC. Los equipos técnicos confirmaron que el sismo de magnitud 7,5 superó en intensidad a cualquier otro evento sismológico documentado en Venezuela en más de un siglo, un factor que explica el colapso masivo de las redes civiles y de conectividad.

Una reconstrucción que demandará meses

La comunidad humanitaria internacional coincide en que las consecuencias del fenómeno exigirán un esfuerzo logístico a largo plazo. Elinor Raikes, vicepresidenta y directora de programas del Comité Internacional de Rescate (IRC), advirtió en declaraciones a la agencia Reuters que los daños estructurales sufridos por el país son de tal magnitud que la respuesta institucional obligará a repensar las estrategias públicas de asistencia.

“Hay que empezar a pensar incluso a largo plazo. Esta respuesta a los terremotos durará meses, no semanas”, aseveró la directiva, señalando que el primer paso de su organización consiste en buscar mecanismos viables para reforzar de forma urgente los servicios públicos esenciales y distribuir artículos de primera necesidad.

Bloqueo logístico en aeropuertos

Uno de los principales desafíos que enfrentan los organismos de socorro es el severo estado de deterioro en el que quedó la infraestructura de transporte tras los sismos. Raikes precisó que, al encontrarse inoperable el principal aeropuerto internacional de Venezuela por daños en sus pistas y terminales, resulta extremadamente complejo ingresar cargamentos de suministros médicos y alimenticios a gran escala.

Actualmente, el IRC posee toneladas de ayuda humanitaria e insumos de emergencia acopiados en la vecina Colombia, pero se encuentra a la espera de que se liberen vías de acceso seguro o se habiliten puentes aéreos alternativos para poder introducirlos en territorio venezolano. En el corto plazo, los esfuerzos de los equipos de rescate se centrarán de forma prioritaria en abrir caminos vecinales para hacer llegar agua potable, raciones de comida y refugios transitorios a los damnificados, así como reabastecer de insumos médicos a los hospitales que operan al límite de su capacidad.

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