El Gobierno de Santiago del Estero avanza en la elaboración de un plan de contingencia que incluirá obras prioritarias para reducir el riesgo de inundaciones en las cuencas de los ríos Dulce y Salado, con el objetivo de reforzar la infraestructura hídrica y mejorar la respuesta ante fenómenos climáticos extremos.
El anuncio fue realizado por el gobernador Elías Suárez, quien explicó que la iniciativa surge a partir de las consecuencias que dejaron las intensas lluvias y los desbordes registrados durante el año pasado, situaciones que afectaron a distintas localidades de la provincia.
“Tenemos un diagnóstico y un objetivo a largo plazo vinculado al crecimiento y el desarrollo, pero también hay necesidades inmediatas relacionadas con el cambio climático y sus consecuencias”, sostuvo el mandatario al referirse a los trabajos que se impulsarán.

En ese marco, señaló que el Ministerio de Obras Públicas ya trabaja en un proyecto concreto que contempla intervenciones en distintos puntos críticos del territorio provincial. Entre ellas mencionó obras de contención por los desbordes del río Salado, desde San José del Boquerón hasta el departamento Alberdi, además de trabajos para fortalecer las defensas en la ciudad Capital, especialmente en la zona de Salta Prolongación, donde el ingreso de agua provocó importantes inconvenientes durante las últimas tormentas.
El plan también prevé intervenciones en el sector del DPS y en el sur de la provincia, con el propósito de optimizar el escurrimiento del agua y minimizar el impacto de futuras crecidas o precipitaciones intensas.
Suárez explicó que, además de las obras estructurales, se elaborará un plan de contingencia social para mejorar la asistencia a las familias que puedan verse afectadas por emergencias hídricas, tomando como referencia la experiencia vivida el año pasado.
“Ahora necesitamos puntualizar cuáles son las obras más urgentes y contar también con un plan de contingencia en lo social para afrontar una emergencia como la que tuvimos el año pasado. No nos puede pasar nuevamente de cara al año que viene”, afirmó.
Para la elaboración del proyecto, el Gobierno convocará a los colegios profesionales de la provincia, cuyos especialistas participarán junto a los equipos técnicos del Estado en el diseño y planificación de las intervenciones.
El gobernador destacó que el aporte de estos organismos será fundamental tanto para el análisis técnico de las obras como para la construcción de una política pública que integre a todos los sectores. Además, remarcó que, en el actual contexto económico, resulta indispensable priorizar las inversiones y aplicar los recursos disponibles de manera eficiente.
Finalmente, indicó que el plan combinará acciones de corto y largo plazo. Mientras algunas obras demandarán una planificación más extensa por su magnitud, también se ejecutarán intervenciones inmediatas de contención destinadas a proteger a la población frente a posibles desbordes de los ríos Dulce y Salado o ante episodios de lluvias extraordinarias.
