En la Mañana de Info sumamos un nuevo testimonio sobre las presuntas estafas financieras que sacuden a la región. En esta oportunidad, Leonela Chávez, una ciudadana santiagueña que actualmente reside y trabaja en Punta del Este, Uruguay, relató el calvario que vive tras haber confiado los ahorros de su vida a Franco Alderete.
Con el único objetivo de regresar a la Argentina, terminar su casa, estar cerca de su madre anciana y abrir un negocio propio tras haber sufrido la trágica pérdida de su hijo, Leonela decidió invertirlos en 2024 a través de Alderete, luego de que su hermano ingresara previamente al sistema y recibiera los dividendos en tiempo y forma. “Yo tenía una plata ahorrada, tenía 7 millones y medio… yo le digo: ‘Mira Franco, a mí me ha fallecido mi hijo, yo me quiero volver cuanto antes por el tema de mi familia, quiero estar cerca de mi vieja que ya es grande’ y él me decía ‘sí, sí, yo te entiendo'”, relató con profunda angustia.
El acuerdo inicial establecía un atractivo rendimiento del 10% de interés mensual, una promesa que el acusado cumplió durante los primeros siete u ocho meses. Sin embargo, los problemas estructurales salieron a la luz de cara a las fiestas y se agravaron en enero, fecha en la que vencía el pagaré y Alderete debía reintegrar la totalidad del capital invertido. A partir de ese momento, el deudor comenzó a evadir sus responsabilidades utilizando diversas excusas “Empezó con que no le alcanzaba la plata, que le habían retenido unos contenedores en China, que había hecho unos malos negocios, que lo aguante que me iba a pagar”. Ante la falta de respuestas, Leonela viajó desde Uruguay hasta Tucumán haciendo un enorme esfuerzo económico para buscarlo en su local de suplementos llamado “Lebron”. Tras interceptarlo, el hombre la atendió en un bar cercano argumentando que las inversiones habían salido mal pero prometiendo vender uno de sus comercios para saldar la deuda, una solución que jamás se concretó. “Me atendía porque no le quedaba de otra, porque yo me le presentaba en el negocio. Gastaba plata que no tenía para verlo”, lamentó la damnificada.
La situación alcanzó su punto máximo de tensión e insensibilidad cuando la madre de Leonela cayó gravemente enferma y debió someterse a una cirugía de corazón. Al llamarlo desesperada para exigirle sus fondos para costear la operación, la respuesta de Alderete fue una transferencia insignificante que la denunciante consideró un insulto a su dramática situación “La última vez me hizo una transferencia de 100 mil pesos… es una burla lo que me estás dando. ¿Cómo me va a dar 100 mil pesos? ¿Qué hago con eso? Ni dos días como con 100 mil pesos con cómo está todo de caro”. Para empeorar el panorama contractual, Leonela reveló que el denunciado logró quitarle los pagarés físicos que respaldaban la operación legal pero por suerte ella hizo copia de cada uno de ellos. Debido a sus compromisos laborales en el exterior, la mujer aún no ha podido asentar la denuncia penal ante la justicia, pero confirmó que ya tiene planificado viajar a la Argentina durante los primeros días del próximo mes con el único propósito de iniciar las acciones judiciales correspondientes contra Alderete.
