Karina La Princesita volvió a quedar en el centro de la escena tras revelar el complejo cuadro de salud que atravesó luego de una exigente seguidilla de shows en vivo durante un fin de semana, donde muchos de esos espectáculos terminaban en Santiago del Estero.
La intérprete aseguró que administrar la cantidad de conciertos que realiza se convirtió en una prioridad desde que su salud se vio afectada por no reconocer los límites de una exigente rutina laboral.
Todo comenzó durante la visita de la artista a Otro Día Perdido (El Trece), donde Mario Pergolini presentó a su invitada y repasó la cargada agenda de presentaciones con 16 presentaciones pautadas para julio.
Al percibir la sorpresa del conductor por la cantidad de shows programados, Karina La Princesita reveló: “Y eso que bajamos el ritmo de trabajo. Ahora si te fijás, hay uno o dos por noche como mucho”.
Fue entonces cuando la intérprete de Corazón Mentiroso explicó que, junto a su equipo, decidió no realizar más de un concierto por día, salvo en casos excepcionales en los que llega a brindar dos. Por este motivo, actualmente sus shows tienen una duración mayor a la de años anteriores.

Shows y trajín
Al escuchar sus palabras, Pergolini no pudo evitar mostrarse sorprendido y quiso saber cuántos conciertos solía realizar en el pasado. Así, ante su consulta, la cantante reveló: “34 shows entre viernes, sábado y domingo”, generando sorpresa entre los presentes.
“Empezábamos a las 3 de la tarde, con 50 grados de calor, y terminábamos a las 9 de la mañana, sin parar al otro día en Santiago del Estero. Era en época de carnaval“, detalló sobre cómo lograban encajar esa cantidad de presentaciones en apenas tres días.
Una vez más, tras escuchar su testimonio, Pergolini se mostró impactado y le consultó si en algún momento había intentado reorganizar sus compromisos profesionales.
Sin poder decidir…
Sin embargo, Karina La Princesita respondió, contundente: “Antes yo no decidía”, dejando en claro que en el pasado no tenía margen para negarse a subir al escenario.
En ese sentido, la intérprete garantizó que debió reducir su ritmo de presentaciones después de que su salud se viera afectada y su cuerpo le advirtiera que necesitaba bajar la exigencia.
“Frené porque ya a lo último me salieron quistes en las cuerdas vocales, cantaba y escupía sangre”, señaló, sobre las lesiones que sufrió como consecuencia del esfuerzo que significaba cantar varias horas de corrido sin descanso alguno.
Segundos más tarde, Karina aseveró: “Cuando a veces vos no tenés la valentía de decir ‘no, hasta acá’, el cuerpo habla”.
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