Momentos de máxima tensión se vivieron este martes en una nueva audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. Los abogados Fernando Burlando y Francisco Oneto protagonizaron un fuerte enfrentamiento que estuvo a punto de terminar en una agresión física y obligó a los jueces a ordenar un cuarto intermedio para intentar calmar la situación.
La jornada transcurría con normalidad y tenía previsto el testimonio de Julio Soria, uno de los encargados de la seguridad del Diez durante sus últimos años de vida. Sin embargo, la audiencia cambió por completo cuando la fiscalía exhibió una serie de conversaciones entre Soria y el neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales imputados en la causa.
Durante su declaración, Soria confirmó que Luque era el médico de cabecera de Maradona y explicó que mantenían contacto frecuente para informarle sobre el estado de salud del exfutbolista.
“Si lo veía mal, como con los pies hinchados, le avisaba. Hubo un día que lo vi mal a Diego y a la tarde lo llevaron al sanatorio”, relató el testigo.
El clima se tensó cuando el fiscal Cosme Iribarren presentó chats fechados el 7 de noviembre de 2020, en los que Soria le escribía a Luque frases como: “Si entra un médico más le entro un arrebato” y “Yo te cuido el trabajo”. El testigo aseguró que se trataba de mensajes en tono de broma, aunque la fiscalía solicitó que fuera considerado un testigo hostil.
Fue en ese momento cuando comenzó el enfrentamiento entre los abogados.
Burlando pidió al tribunal que le recordara al testigo las consecuencias penales de incurrir en un falso testimonio. Oneto, defensor de Leopoldo Luque, interpretó esas palabras como una amenaza y se lo hizo saber. La respuesta del abogado que representa a Dalma y Gianinna Maradona no tardó en llegar: “Es a tu defendido“.
A partir de allí, ambos protagonizaron un intenso intercambio de gritos que obligó a los jueces a interrumpir la audiencia y disponer un cuarto intermedio.
Lejos de terminar allí, el conflicto continuó en los pasillos del tribunal. Según trascendió, Burlando le gritó “Sos un gil” a Oneto, quien respondió con un “Andá al Bailando, payaso”. La situación estuvo a punto de pasar a mayores y debió intervenir personal policial para separar a ambos abogados.
Tras el incidente, los jueces convocaron nuevamente a los letrados y no se descarta que puedan recibir alguna sanción disciplinaria por lo ocurrido durante una audiencia que, hasta ese momento, se desarrollaba con absoluta normalidad.
