En una tarde inolvidable, Argentina le dio vuelta el partido a Inglaterra y se ganó el pase a la final. Los jugadores recibieron una bandera desde el público con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” y la desplegaron en la cancha. A propósito de esto, el Gobierno británico respondió tajante.
“Puede que la Copa del Mundo no sea nuestra, pero las Islas Malvinas sin duda lo son“, fue mensaje cabal que dejaron las autoridades. Sir Keir Streamer, portavoz del primer ministro, en Downing Street, en Londres indicó que su “posición no ha cambiado”.
“La autodeterminación corresponde a los habitantes de las islas”. deseó “muchas suerte a Argentina y España en la final, especialmente a España”, según publica la BBC.
La voceraplanteó además que el compromiso del Reino Unido con los habitantes del archipiélago “nunca flaqueará”. En ese sentido, recordó la posición histórica del Gobierno británico respecto de las islas, cuya soberanía permanece en disputa con la Argentina.
Piden sanciones para Argentina
Ed Davey, que es el líder de los Liberal Demócratas, fue más severo a la hora de considerar la actitud de los jugadores argentinos que desplegaron la bandera en la cancha. El funcionario pidió que los sean “excluidos de la final”.
Mientras que el ministro de Comercio, Peter Kyle calificó como “violación flagrante” del código de la FIFA. “La política debe estar separada del fútbol. De hecho, uno de los principios fundamentales del Mundial es que la política está separada del fútbol”, planteó.
