Al contrario del presidente Javier Milei que pidió dejar todo en el plano diplomático, Andrew Giuliani, director ejecutivo del grupo de trabajo de la Casa Blanca para el Mundial 2026 respaldó a Argentina por llevar la polémica bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas”.
Luego del épico triunfo de la Selección Argentina ante Inglaterra por 2 a 1 en las semifinales disputadas en Atlanta, varios futbolistas del plantel albiceleste exhibieron un trozo de sábana con la histórica consigna. La imagen se viralizó de inmediato y se transformó en el eje de un intenso debate internacional.
Ante la presión de sectores británicos que exigieron una investigación formal y severos castigos, la respuesta más contundente llegó desde el propio gobierno de los Estados Unidos. Giuliani respaldó públicamente el derecho de los jugadores argentinos a expresarse en territorio norteamericano durante una conferencia de prensa.
Amparo de la Constitución estadounidense
Giuliani apeló de manera directa a la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, la cual protege de forma estricta la libertad de expresión. El funcionario aseguró que los futbolistas argentinos se encontraban en pleno derecho de manifestarse bajo las leyes del país anfitrión, una postura que fue leída globalmente como un blindaje político frente a los reclamos del Reino Unido.
Tras mencionar la Enmienda, el vocero se metió de lleno en el ámbito futbolístico. “Creo que esta final va a ser increíble, ¿no? Al pensar en la increíble remontada que lograron contra el equipo inglés que era realmente bueno. Muchas gente pensó que este sería el año en que finalmente después de 60 años Inglaterra llegaría a una final, tendrá que esperar hasta el 2030 o más”, sostuvo.
El episodio que desencadenó la controversia ocurrió minutos después del pitazo final en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. Según las crónicas de la jornada, el estandarte fue arrojado desde las tribunas por los hinchas y capturado por los integrantes del plantel durante los festejos en el césped. Los reportes internacionales señalaron al mediocampista Giovani Lo Celso y a otros futbolistas de renombre como los principales protagonistas que sostuvieron el cartel frente a las cámaras de televisión.
¿Habrá sanciones de la FIFA?
La gran incógnita que circula en las horas previas a la final contra España es si la FIFA avanzará con una sanción disciplinaria contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El estatuto del organismo rector del fútbol prohíbe taxativamente la exhibición de mensajes con contenido político, religioso, ofensivo o discriminatorio en competencias oficiales, por lo que el caso ya se encuentra bajo la lupa de su comité de disciplina.
A pesar de la apertura del análisis del expediente, los antecedentes normativos indican que el desenlace no alteraría el plano deportivo de cara al partido definitivo. Si la FIFA decide actuar, lo más probable es que aplique una multa económica severa a la AFA. Como referencia directa, en el año 2014 la entidad ya había multado a la federación argentina por mostrar una pancarta idéntica antes de un partido amistoso frente a Eslovenia, lo que marca el camino de la resolución que tendría este nuevo cruce internacional.
