Lanús ganó la ida frente a Cienciano y quedó bien perfilado en la Sudamericana
Lanús derrotó 2-0 a Cienciano en el partido de ida de los playoffs de la Copa Sudamericana. Con goles de Franco Watson y Ramiro Carrera, el Granate sacó una diferencia importante antes de la revancha en Cusco, donde buscará sellar la clasificación a los octavos de final.

Lanús dio un paso firme en los playoffs de la Copa Sudamericana al imponerse por 2 a 0 sobre Cienciano en el encuentro de ida, disputado en condición de local. El equipo dirigido por Mauricio Pellegrino logró una diferencia valiosa antes de afrontar la exigente revancha en los 3.400 metros de altura de Cusco.

Consciente de la importancia de obtener un buen resultado en casa para no depender de una victoria en Perú, el Granate salió con una propuesta ambiciosa. Apostó por futbolistas de buen pie, velocidad por los costados y una presión alta que complicó al conjunto peruano desde los primeros minutos.

Lanús comenzó a generar peligro por el sector derecho, con las proyecciones de Tomás Guidara y las asociaciones entre Franco Watson y Eduardo “Toto” Salvio. Luego de varias aproximaciones, logró abrir el marcador a los 34 minutos del primer tiempo. Lucas Besozzi recuperó una pelota en la mitad de la cancha, con Cienciano volcado en ataque, y asistió a Watson, que definió para establecer el 1-0.

En el complemento, el conjunto argentino mantuvo la iniciativa y fue en busca de ampliar la diferencia. Incluso lo hizo después de quedarse con diez jugadores por la expulsión de Besozzi, sin resignar protagonismo ni intensidad.

La insistencia tuvo su recompensa en el tramo final del encuentro. Ramiro Carrera apareció con oportunismo para capturar un rebote dentro del área y marcar el 2-0 definitivo, un resultado que le permite al Granate viajar a Perú con mayor tranquilidad.

Ahora, la serie se trasladará a Cusco, donde Lanús buscará sellar su clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana. El equipo argentino avanzará de ronda con un empate, aunque deberá afrontar el desafío de jugar en los 3.400 metros de altura.

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