Con una importante participación de vecinos, Santiago del Estero fue escenario este jueves del banderazo en defensa de la Ley Nacional de Tierras y la soberanía nacional, una convocatoria que reunió a familias enteras en el Paseo de los Food Trucks bajo la consigna “La tierra no es una mercancía: es soberanía, identidad, trabajo y futuro”.
La actividad formó parte de una jornada federal impulsada en distintos puntos del país con el hashtag #LaArgentinaNoSeVende, en rechazo a la iniciativa del Gobierno nacional que busca derogar la Ley Nacional N.º 26.737, norma que establece límites a la extranjerización de las tierras rurales.

Familias, banderas y un fuerte mensaje en defensa del territorio
La convocatoria tuvo una amplia respuesta de la comunidad. Desde las primeras horas de la tarde comenzaron a llegar vecinos de distintas edades, muchos de ellos en familia, vistiendo la camiseta de la Selección Argentina y portando banderas nacionales, carteles y dibujos elaborados especialmente para la ocasión.

Niños, jóvenes y adultos participaron del encuentro, que combinó una mateada con un espacio de reflexión sobre la importancia estratégica de la tierra para el desarrollo del país y la necesidad de preservar la soberanía sobre los recursos naturales.

Los asistentes expresaron su preocupación por el posible tratamiento en el Senado del proyecto que propone eliminar la Ley de Tierras, al considerar que la normativa constituye una herramienta para proteger el dominio nacional sobre un recurso estratégico.
El reclamo contra la derogación de la Ley de Tierras
La movilización fue convocada por diversas organizaciones de Santiago del Estero, que previamente habían invitado a la ciudadanía a sumarse a la jornada como parte de una acción federal.
La Ley 26.737, sancionada en 2011, fija límites a la adquisición de tierras rurales por parte de personas y empresas extranjeras con el objetivo de preservar el dominio nacional sobre el territorio. Su eventual derogación, impulsada por el Gobierno nacional dentro del paquete de reformas conocido como “Ley Hojarasca”, generó el rechazo de organizaciones sociales, campesinas, ambientales y de derechos humanos, que advierten sobre el riesgo de profundizar la extranjerización de tierras y debilitar las herramientas de protección de la soberanía territorial.
