Un intenso temporal golpeó a la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense anoche. Las condiciones desfavorables provocaron severos destrozos, anegamientos de calles y fallas generalizadas en los servicios básicos. La jornada estuvo marcada por la vigencia de una alerta naranja emitida previamente por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
La Plata y sus alrededores se convirtieron en uno de los epicentros más afectados. A los pocos minutos de iniciarse las precipitaciones, vecinos de la capital provincial compartieron imágenes en redes sociales donde se observaban importantes avenidas y calles completamente anegadas. Situaciones similares de acumulación de agua se vivieron en distritos del sur del conurbano como Avellaneda, Lanús y Quilmes, aunque las autoridades aún no formalizaron el acumulado oficial de agua caída.
Cortes masivos de energía y daños
El pico de la tormenta derivó en una caída masiva del servicio eléctrico. Cerca de la medianoche, los registros del Ente Nacional Regulador de Electricidad (ENRE) contabilizaban cerca de 55 mil usuarios sin luz en el área de concesión de Edesur y más de 12 mil en la de Edenor. Las zonas más perjudicadas por los apagones abarcaron a Quilmes, San Vicente, Claypole, Escobar, Garín, Moreno y Nordelta, además de localidades como El Destino, Las Acacias, San Felipe y sectores del centro de Campana.
En cuanto a los daños materiales en el interior de la provincia, el director de Defensa Civil bonaerense, Fabián García, detalló que en la localidad de Salto se registró la voladura de al menos ocho techos. Sin embargo, el funcionario llevó tranquilidad al remarcar que “la situación está controlada” mediante el trabajo articulado entre el municipio y las fuerzas policiales, sin que fuera necesaria la intervención directa de la provincia.
Complicaciones en vuelos
El impacto de las condiciones meteorológicas adversas también paralizó parte de la operativa aeroportuaria regional.
En la terminal de Aeroparque se reportaron alrededor de 23 vuelos afectados —incluyendo 6 salidas demoradas y 2 desvíos hacia aeropuertos alternativos—, mientras que en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza las complicaciones alcanzaron a unos 12 vuelos, registrándose 7 demoras en las llegadas y 5 en las partidas.
