Con una multitudinaria participación de fieles provenientes de distintos puntos del país, culminó en la noche del viernes 31 de julio la tradicional fiesta en honor a la Virgen de Huachana, una de las manifestaciones de religiosidad popular más importantes y convocantes del norte argentino.

La misa central fue presidida por el cardenal primado de la Argentina, monseñor Vicente Bocalic Iglic, acompañado por el obispo de la diócesis de Añatuya, monseñor José Luis Corral; el obispo de la diócesis de Chascomús y exrector del Santuario de Huachana, monseñor Juan Ignacio Liébana; el obispo auxiliar de Chascomús, monseñor José María Baliña y un obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Alejandro Daniel Pardo, además de numerosos sacerdotes pertenecientes a distintas diócesis de Santiago del Estero y de otras provincias argentinas.

El Santuario de Nuestra Señora de Huachana permaneció colmado de peregrinos durante toda la jornada del 31 de julio. A ellos se sumaron más de 800 servidores llegados desde diferentes lugares del país, quienes colaboraron en las tareas de organización, atención y acompañamiento de los miles de devotos que participaron de las celebraciones.

Según las estimaciones realizadas por la organización, más de 500.000 personas visitaron el santuario desde el inicio de la novena hasta este 1 de agosto. La masiva concurrencia volvió a consolidar a Huachana como uno de los principales centros de peregrinación mariana del país y como una de las expresiones más representativas de la religiosidad popular del norte argentino, donde año tras año los fieles manifiestan su fe mediante peregrinaciones, promesas, oraciones, ofrendas y otros signos y gestos profundamente arraigados en la tradición religiosa de la región.

Al concluir la celebración eucarística, miles de peregrinos participaron de la tradicional renovación de la alianza con la Virgen de Huachana. Con velas encendidas en sus manos, los devotos renovaron su compromiso de fe y confianza en la Madre del Monte Santiagueño, diciendole TU ERES NUESTRA Y NOSOTROS SOMOS TUYOS, uno de los momentos más emotivos de la festividad, que marcó el cierre de una nueva edición de esta histórica celebración religiosa.

