Ya con todo acordado, Maximiliano Salas partió rumbo a Mendoza, sin hablar con la prensa, para sumarse a Independiente Rivadavia, jugar la Copa Libertadores, mantener el primer puesto en la Tabla Anual y, sobre todo, volver a sumar minutos para recuperar el nivel que tuvo en Racing y lo llevó Gallardo a contratarlo.
En principio, River pretendía recuperar los 8 millones de euros que invirtió por la cláusula de Racing en julio de 2025 con una venta. No hubo ofrecimientos ni ofertas y no quedó otra opción que conformarse con una cesión: préstamo por un año, sin cargo y con una opción de compra que ronda los 4 millones de dólares.
Berti pidió exclusivamente por el delantero exRiver para darle un plus al equipo y estar a la altura de lo que dejó el colombiano Sebastián Villa. ¿El punto a favor? No estuvo quieto, ya que venía entrenándose con “la banda del conteiner” -integrada por Germán Pezzella, Matías Viña, Fabricio Bustos, Matías Galarza Fonda, Kevin Castaño, Giuliano Galoppo, Kendry Páez, Santiago Lencina, Ian Subiabre y Alexander Woiski-. ¿En contra? No pisa el césped hace tiempo: su último partido fue el 27 de mayo, en el triunfo 1-0 frente a Sporting Cristal por la Copa Sudamericana (marcó el único gol del partido).
RUMBO A MENDOZA: MAXI SALAS JUGARÁ EN INDEPENDIENTE RIVADAVIA
El delantero deja River para sumarse a préstamo al puntero de la tabla anual. pic.twitter.com/VbQvTrlaaH
— TyC Sports (@TyCSports) August 4, 2026
Sin embargo, es un detalle menor para Independiente Rivadavia, porque su nivel es mayor y recuperarlo no pretendería tomarle demasiado tiempo. Buscará cambiar su frustrante experiencia en el club de Núñez: jugó 37 partidos, anotó solo siete goles y repartió dos asistencias, números que condenan la fortuna que pagaron por sacarlo de Avellaneda. Todas las fichas ahora apuntan a la Copa Libertadores, con Fluminense, ni más ni menos, como primer rival en octavos de final.
