
Jorge Lanata, icónico periodista argentino, ya descansa en el cementerio Campanario Jardín de Paz de Florencio Varela. Sin embargo, su legado trasciende ese lugar. Su obra, sus palabras y su inconfundible presencia permanecen vivas en quienes lo admiraron y amaron. Ayer, sus hijas Lola y Bárbara compartieron recuerdos íntimos que reflejan una faceta más tierna y personal del hombre detrás del periodista.
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El mensaje de Lola, su hija menor
Lola, fruto de su relación con Sarah Stewart Brown, escribió una carta cargada de amor y gratitud.
“Hola, pa. Es muy difícil todo lo que está pasando. Pasó muy poco tiempo, pero ya te extrañamos mucho. Te quiero agradecer por todo lo que hiciste por nosotras a lo largo de nuestra vida. Fuiste, sos y siempre serás mi modelo a seguir.
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Te agradezco por las películas que vimos juntos, los cafecitos que compartimos y todas las sonrisas que me regalaste. Ayer pensaba en un día, hace tres años, cuando me enseñaste lo importante que es mirar el cielo, respirar y agradecer. Hoy elijo hacer eso: mirar al cielo, respirar y agradecerte.
Fueron meses muy difíciles, pero tuvimos la suerte de no dejarnos nada importante por decir. Como cuando me confesaste que al estar conmigo sentías paz. O el día en que mamá se quejaba de mí y vos le dijiste: ‘Todo lo que Lola quiera hacer, está bien’.
Te prometo que voy a cuidar mucho a Barbi, porque aunque sea grande y fuerte, sé que nos necesita. También prometo cuidarte a vos, desde donde sea que estés. Y cada vez que vea esa estrella, voy a pensar en vos. Te amo mucho, papi. Para siempre, tu lunita”.
El tributo de Bárbara, su hija mayor
Por la noche, Bárbara, fruto del matrimonio de Lanata con Andrea Rodríguez, publicó un emotivo mensaje en Instagram. Con fotos inéditas y un fragmento de Notas sobre el cambio de Joan Didion, describió la intensidad de la vida junto a su padre.
“La vida con mi papá fue siempre una montaña rusa, vertiginosa y, por momentos, agotadora; una película llena de personajes y anécdotas increíbles hasta el último momento.
No nos daba descanso ni tiempo para aburrirnos. Siempre estaba involucrándonos en alguna de sus locuras o ayudándolo con algún quilombo. Gracias, pa, por no ser normal y darme una vida divertida”.
En sus historias, Bárbara compartió una poesía que Lanata le escribió en 2020, durante un invierno en Nueva York. En el poema, el periodista plasma sus emociones y recuerdos, desde su difícil relación con su propio padre hasta el profundo amor que lo unía a su hija.
Con palabras llenas de ternura, las hijas de Jorge Lanata dejaron al descubierto el lado más humano y sensible de uno de los periodistas más influyentes de la Argentina. Sus recuerdos no solo evocan a un padre amoroso, sino también a un hombre que dejó una huella imborrable en quienes lo rodearon.