
Un análisis del discurso realizado por Chequeado dejó en evidencia el estilo violento que elige Javier Milei para dar sus discursos. El líder de La Libertad Avanza pronunció más de mil insultos, descalificaciones y/o ataques contra diferentes personas -principalmente políticos de la oposición, periodistas y economistas críticos a la gestión- desde que asumió su cargo.
El análisis de sus discursos, entrevistas y publicaciones en redes sociales revela un promedio de 2,3 agravios diarios, con picos que llegaron hasta 5 ataques por día, en diciembre de 2024.
El Centro de Datos de Chequeado realizó un relevamiento de los discursos presidenciales, los tuits en la cuenta oficial de Milei y las entrevistas televisivas realizadas en los más de 14 meses de su gestión. Además, consultó con especialistas en comunicación política sobre la estrategia comunicacional del presidente en este tiempo, y cómo impactaron las descalificaciones en la opinión pública, de acuerdo con los grupos atacados.
Un promedio de 2,4 insultos por día
Durante los 439 días analizados de la gestión de Milei, se registraron 1.051 agravios presidenciales. En tal sentido, diciembre de 2024 fue el mes que registró la mayor cantidad de insultos, con 154 afrentas en 31 días, lo que equivale a casi 5 ataques diarios (4,7). Este pico coincidió con momentos de alta tensión política y debates sobre medidas económicas.
De acuerdo con el análisis, las descalificaciones más utilizadas en sus tuits no son exactamente las mismas que en sus retuits. Aunque la palabra “casta” es la más utilizada, aparece casi 4 veces más en los retuits. Además, otras palabras utilizadas como insultos dirigidos a la oposición política cuentan con mayor presencia en los retuits, como es el caso de “kuka” y “zurdo”. También aparecen más veces otras referidas a periodistas y a economistas, como “ensobrado” y “mandril”, respectivamente.
“El insulto forma parte de un capítulo de lo que se denomina discursos de incivilidad, que tienen que ver con el agravamiento del tono de la comunicación política. Parten generalmente desde la descortesía, avanzan hacia la descalificación o la humillación, y terminan finalmente en la negación de la identidad del otro”, explicó a Chequeado Mario Riorda, profesor de Comunicación Gubernamental y Comunicación de Crisis de la Maestría en Comunicación Política de la Universidad Austral, y consultor en estrategia y comunicación para gobiernos y partidos en América Latina.
Lucas Romero, consultor y analista político, responsable del Área de Análisis de Escenarios Políticos de la consultora Synopsis, indicó a este medio: “Hay en el ejercicio del insulto, de las descalificaciones, un ejercicio de representación de un enojo. Y para una sociedad enojada, como lo estaba la Argentina en 2023, esa faceta de la personalidad de Milei terminó generando tracción de apoyos”.
“Pero, lentamente, empieza a ser un elemento que pierde razón de ser, porque ya el que gobierna es Milei, por lo cual con quién se enoja Milei, si es él el que tiene que resolver los problemas”, agregó.
Los insultos más usados
El análisis identificó 28 conceptos principales utilizados como insultos, que engloban 103 variantes según género, número y modificaciones. Entre los términos más utilizados se encuentran: “casta”, “mentiroso”, “zurdo”, “econochanta”, “violento” y “siniestro”.
El repertorio de insultos presidenciales incluye también términos de mayor gravedad como “pedófilo”, expresiones discriminatorias como “liliputiense”, y palabras escatológicas como “sorete” o “excremento”. Otros términos frecuentes en su discurso son “basura”, “ensobrado”, “woke”, “mandril”, “impresentable”, “rata”, “kuka”, “esbirro”, “puta”, “repugnante”, “mierda”, “pautero” y “extorsionador”.