La Unión de Tranviarios Automotor decidió bajarse del paro convocado por la CGT para el 10 de abril. De este modo, el transporte funcionará con normalidad el jueves próximo.
Según trascendió este viernes, la UTA avisó a la cúpula de la Confederación que adherirá a la huelga nacional, pero no interrumpirá las actividades, dada una conciliación obligatoria que impuso el gobierno Nacional la semana pasada.
La medida se dio durante el conflicto derivado de la estancada paritaria del sector en el AMBA. “La UTA no puede sumarse porque tiene una conciliación obligatoria que le impide adherir a la medida”, manifestaron desde el sector.
En ese sentido, plantearon que la reglamentación les impide cabalmente plegarse al paro. “La normativa es clara y se aplica a cualquier tipo de paro. Según los estatutos y la legislación vigente, incluso podrían intervenir el sindicato si no se acata. Fernández no tomará ese riesgo”, precisaron.
