Una joven santiagueña decidió romper su silencio y publicó en redes sociales un relato profundamente angustiante sobre el año que vivió bajo violencia física, psicológica y verbal por parte de su expareja.
La publicación, que muestra imágenes de lesiones y marcas en su cuerpo, fue compartida más de 2.500 veces, generando fuerte repercusión en la comunidad.
En su testimonio, la mujer confiesa: “Ya me cansé de guardar silencio por cuidar a una persona que me violentó durante un año”. Detalla episodios de control sistemático, como ser encerrada con llave, obligada a entregar su teléfono para que lo revisaran, que le romperían sus prendas, y ser sometida a golpes en repetidas ocasiones.
Incluso asegura que su expareja llegaba a destruir puertas a puñetazos, ventanas con cabezazos y su teléfono celular en dos ocasiones.

La situación se agravó tras hallar a su pareja con otra mujer en su departamento, lo que desencadenó una agresión física que incluyó amenazas de prender fuego el inmueble, sin importar si ella o su hijo se encontraban en su interior. Una vecina logró intervenir y llamar a la policía, lo que permitió liberar a la víctima de esa situación de extremo peligro.
La joven concluye expresando su deseo: “Ahora solo quiero que él y su familia me dejen en paz, de amenazarme y de difamarme (…) ya me cansé”.
Apoyo legal y emocional: hacia dónde pueden acudir víctimas de violencia
Esta denuncia pública pone en evidencia la persistencia de la violencia de género, una situación que exige respuestas urgentes desde el Estado y la sociedad. En Argentina, existen mecanismos de asistencia disponibles:
La Línea 144, operativa las 24 horas, brinda contención, asesoramiento legal y acompañamiento a víctimas de violencia familiar o sexual.
