Los detalles del femicidio de Camila Barrera son escalofriantes. El presunto criminal a sangre fría la estranguló con la correa del llavero de su moto y luego se dirigió a su casa. Se bañó y concurrió a una cena de empleados municipales el sábado a la noche en la ciudad de Frías.
La autopsia confirmó que la menor de 17 años murió por “por asfixia manual y quiebre del cuello”.
Según la investigación, Camila dejó su casa el jueves y dos días después acordó con Pallares un encuentro que tuvo el peor desenlace.
Aparentemente, el hombre tuvo un entredicho con la chica por un incidente con su celular. Tras agredirla a trompadas la estranguló con la correa de su llavero. Al verla inconsciente en el suelo se marchó a su domicilio.
Otro dato clave es que habrían encontrado ADN en las uñas de Camila, quien habría intentado defenderse.
