El episodio que hace un mes sacudió a La Plata —una pelea entre dos grupos de motoqueros que parecía escena de acción— volvió a encenderse esta semana con una serie de allanamientos simultáneos en Buenos Aires y Mendoza.
La Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos “Campo de Mayo” ejecutó 13 operativos ordenados por la Justicia, tras detectar movimientos vinculados al choque entre los grupos Hell Angels y Tehuelches. El mapa de los procedimientos incluyó barrios del conurbano, desde Chacabuco hasta Berazategui, además de dos inmuebles en la provincia de Mendoza.

En los domicilios, los equipos encontraron un arsenal digno de una trama de película: nueve pistolas, un revólver .357, una escopeta calibre 12/70, marihuana, dos motos, chalecos identificatorios, celulares y hasta una balanza digital. Elementos que, según los investigadores, permiten reconstruir la estructura interna de las bandas y el nivel de preparación con el que operan.

Pese al despliegue y los secuestros, tres personas quedaron en libertad supeditadas a la causa, mientras la Justicia sigue armando el rompecabezas de un conflicto que dejó entrever una disputa más profunda entre agrupaciones de motociclistas con fuerte presencia en la zona.

