A pocos días de lograr la clasificación al Mundial 2026 con Portugal, Cristiano Ronaldo protagonizó un desafío inusual y viral: intentó convertirle un gol a un arquero robot diseñado por el reconocido youtuber estadounidense Mark Rober, ex ingeniero de la NASA y Apple. El resultado fue una mezcla de potencia, frustración y risas junto al resto de la selección portuguesa.
Rober, que supera los 60 millones de suscriptores en YouTube, dedicó un año completo a construir este sofisticado robot arquero, capaz de reaccionar en milésimas de segundo y desplazarse a gran velocidad para bloquear disparos. Para poner a prueba su invención, viajó a Portugal y se presentó frente a uno de los futbolistas más letales de la historia.
Un duelo de potencia contra precisión tecnológica
Cristiano ejecutó una larga serie de remates desde distintas posiciones del área. Aunque sus disparos alcanzaban una enorme velocidad, el robot respondía con movimientos impecables, anticipando trayectorias y frustrando una y otra vez al delantero de 39 años. Las cámaras captaron momentos de sorpresa, incredulidad y hasta fastidio del astro portugués, que no podía vencer al portero mecánico.
Sus compañeros, entre risas y bromas, observaban desde el costado cómo la máquina detenía remate tras remate de uno de los máximos goleadores de la historia.
La falla que cambió el final
Cuando la sesión parecía sentenciada a favor del robot, ocurrió lo inesperado: uno de los carriles que permitía el desplazamiento del arquero sufrió una falla mecánica justo sobre el ángulo izquierdo. Cristiano no dejó pasar la oportunidad y, con un potente disparo a ese sector, finalmente logró convertir.
El gol desató la euforia del plantel portugués y del propio CR7, que celebró el tanto como si se tratara de una final.
