Estudiantes de Río Cuarto escribió una de las páginas más importantes de su historia al conseguir el ascenso a la Primera División del fútbol argentino. El conjunto cordobés igualó 1-1 frente a Deportivo Madryn en el estadio Coliseo del Golfo y, gracias al 2-0 obtenido en la ida en Córdoba, selló su regreso a la máxima categoría acompañado por Gimnasia de Mendoza.
El partido se jugó en un clima de enorme tensión y nerviosismo. El primer tiempo fue parejo, friccionado y con escasas situaciones claras, con ambos equipos priorizando el orden y la cautela ante lo que estaba en juego.
Madryn golpeó primero, pero no alcanzó
En el complemento llegaron las emociones. A los 18 minutos, Luis Silva abrió el marcador para Deportivo Madryn con un espectacular gol de tijera, que llenó de ilusión al público local y puso presión sobre el equipo dirigido por Iván Delfino.
La intensidad creció con el correr de los minutos y a los 37 del segundo tiempo, Federico Recalde vio la segunda amarilla y dejó a Madryn con 10 jugadores, complicando aún más la remontada.
Apenas dos minutos después, Estudiantes reaccionó: a los 39, Agustín Morales apareció para empatar el partido y desatar la euforia cordobesa. Con el 1-1, el “León” quedaba a un paso del ascenso.
Disturbios y suspensión en el final
Cuando faltaban tres minutos para el cierre, se produjeron disturbios en la tribuna local. La situación obligó al árbitro Facundo Tello a suspender el encuentro antes de tiempo, dando por finalizada la serie y confirmando el ascenso de Estudiantes de Río Cuarto.
Un sueño hecho realidad
Con Ivan Delfino al mando, el conjunto cordobés coronó una campaña sólida y logró el objetivo más ansiado. La delegación y los hinchas celebraron con emoción un ascenso histórico que vuelve a ubicar al club en lo más alto del fútbol argentino.
Estudiantes de Río Cuarto y Gimnasia de Mendoza son los nuevos integrantes de la Primera División para la próxima temporada, en un cierre inolvidable para ambos equipos.
