Miguel Ángel Russo, quien falleció el miércoles a sus 69 años rodeado de familiares y seres queridos en su hogar, fue velado este jueves 9 de octubre en La Bombonera, estadio en el que dejó una huella imborrable y un legado eterno como entrenador de Boca.
Desde las 11.30 hasta las 22.19, tanto los fanáticos del Xeneize como el público en general se acercaron a Brandsen 805 para darle el último adiós a una de las grandes leyendas -y personas más queridas- del fútbol argentino.
🤝📹 Siguen apareciendo imágenes “Bover” en el velatorio de Miguel Ángel Russopic.twitter.com/ZmU14YjH2I
— PaseClave (@paseclave__) October 10, 2025
Hubo una inmensa fila de personas que de a poco fueron ingresando al Hall Central, en lo que representó una muestra más de todo lo que significa y significó Russo para el mundo del fútbol más allá del club Xeneize.
Cerca del mediodía, durante aproximadamente media hora, los jugadores de Boca y todo el staff técnico se presentaron en la sede para una ceremonia más privada e íntima -entre los más cercanos- antes de que se abran las puertas.

Si bien se esperaba que el velatorio público continuase el viernes, desde el entorno del entrenador decidieron que la jornada fuese únicamente para familiares y seres queridos.”Agradecemos el afecto y el respeto de todas las personas que se acercaron o estuvieron presentes de corazón en el emotivo adiós de hoy”, escribió el club a través de un comunicado publicado en sus redes sociales.

Con esa despedida, se dio por concluido el último adiós al histórico entrenador. Lo de este viernes fue un encuentro íntimo, marcado por la calma y la cercanía. Luego, el cuerpo de Russo fue trasladado al crematorio del Jardín de Paz, donde se realizó la ceremonia de incineración. Según contaron desde su entorno, las cenizas serán distribuidas en distintos lugares significativos de su vida, vinculados a sus afectos y a los clubes que marcaron su historia.
