La llegada de Santiago “el Ruso” Ascacíbar a Boca fue uno de los pases más impactantes del mercado, pero también dejó una herida abierta en La Plata. Tras su debut con la camiseta xeneize en la victoria por 2-0, el mediocampista se refirió por primera vez al malestar que generó su salida de Estudiantes y le dejó un mensaje directo a los hinchas pincharratas.
“Seguramente el tiempo les va a mostrar lo que hice”, expresó el volante , dejando entrever su tranquilidad pese al duro contexto que rodeó su partida. Además, agregó: “Yo estoy tranquilo, me gusta jugar a la pelota y ahora lo hago para este equipo, para esta institución inmensa”.
Una salida que generó enojo en el Pincha
Ascacíbar era capitán, referente e ídolo en Estudiantes. Por eso, su salida luego de la primera fecha del campeonato tomó por sorpresa a gran parte de la hinchada, que no esperaba su partida en un momento tan sensible.
El calendario, además, marcó un cruce inmediato entre Estudiantes y Boca apenas días después del pase. El mediocampista estuvo presente en el estadio UNO, que había sido su casa hasta hace poco, aunque observó el encuentro desde la tribuna junto a sus nuevos compañeros.
Clima hostil y fuertes reproches
El regreso al estadio platense estuvo cargado de tensión. Desde las tribunas bajaron cánticos en su contra, como el contundente “el que no salta es un traidor”, y algunos hinchas incluso mostraron imágenes del jugador representado como Judas.
La situación había comenzado antes del partido: en la tienda oficial del club se pusieron en descuento las camisetas con su nombre y número, en un gesto que reflejó el quiebre definitivo con parte del público.
Un ciclo exitoso que terminó abruptamente
Ascacíbar cerró su etapa en Estudiantes con números importantes: 196 partidos, 18 goles y cinco títulos, entre ellos la Copa Argentina 2023, la Copa de la Liga 2024, el Torneo Clausura 2025 y dos Trofeos de Campeones (2024 y 2025).
Un recorrido exitoso que lo convirtió en símbolo del club, aunque con un final inesperado que todavía genera sensibilidad en el mundo albirrojo.
Ahora, ya como jugador de Boca, el Ruso intenta enfocarse en su nuevo desafío, mientras en La Plata el debate sobre su salida sigue abierto.
